
Una investigación que se está llevando a cabo en la UNNE sobre manejo sanitario de la Campylobacteriosis, una importante enfermedad en bovinos, permitió observar en sus primeros resultados que la vacunación con productos específicos para esta patología resulta más adecuada que las vacunas polivalentes en el control y la eliminación de la misma en los rodeos, particularmente en machos.
La Campylobacter fetus es uno de los agentes causales de la enfermedad en el bovino, que ocasiona apreciables mermas en la capacidad reproductiva de los rodeos. En la hembra produce infertilidad transitoria con repetición o salteo de celos, y ocasionalmente abortos, en tanto que en los machos no produce ningún tipo de manifestación clínica, pero epidemiológicamente juega un rol muy importante ya que son portadores asintomáticos de este agente infeccioso que luego transmiten a las hembras.
El manejo de este mal se realiza básicamente con controles sanitarios de los toros y posterior tratamiento y/o eliminación de los animales positivos que no han respondido al tratamiento. Como medida preventiva se practica la vacunación de machos y hembras antes del servicio o sea la época de reproducción, aunque la prioridad es evitar que a través del toro siga la transmisión.
Con el objetivo de evaluar los resultados de la aplicación de medidas de manejo sanitario, como vacunación, diagnóstico de laboratorio y eliminación de animales infectados, los investigadores de la Cátedra Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Veterinaria realizaron un seguimiento de estas medidas sanitarias en toros y su relación con la disminución tanto de animales infectados, como del tiempo en que se llegó al 100% de machos negativos a los controles sanitarios.
Según explicaron los integrantes del grupo de investigación, existen en el mercado vacunas monovalentes que poseen exclusivamente antígenos de la subespecie C. fetos de la Campylobacteriosis, y vacunas polivalentes donde se asocia este agente con otros causantes de enfermedades reproductivas. En tal sentido, una de las intenciones del proyecto fue determinar el efecto de dichas vacunas en la sanidad del rodeo.
EXPERIMENTACIONES
Se eligieron dos rodeos de cría en Corrientes y se procedió a la vacunación anual a todo el plantel de toros de ambos durante tres años consecutivos. El primero recibió dos dosis anuales de una vacuna monovalente y al segundo plantel de animales también se le aplicó dos dosis anuales, pero de una vacuna polivalente, es decir preparada para inmunizar varias enfermedades. Además se realizaron medidas de manejo como diagnóstico y separación de los animales positivos.
En el primer grupo se comenzó el primer año de investigación con un 3,08% de toros positivos, llegando al tercer año con 0% de positividad. En cuanto al segundo, el primer año se identificó un 3,39% de machos positivos, arribando al tercer año de control a un 1,75% de infectados.
Los autores del trabajo científico, Carlos Storani, María Cipolini, Roberto Jacobo, María Martínez, Irina Martínez y Roberto Cardozo, señalaron “que el uso de la vacuna monovalente, es un aporte sustantivo para disminuir el número de toros positivos y los tiempos de saneamiento con respecto a Campylobacteriosis en los rodeos de cría”.
Al tiempo que comentaron que la investigación surgió ante la necesidad de comprometer acciones frente a esta enfermedad del ganado que sigue afectando a la producción bovina de esta zona del país. “La intención es generar conocimiento específico para ser transmitido a los productores”, explicó Jacobo.
Dijo que se tratan de estudios específicos que se pretende poder llevarlo a proyectos más integrales que permitan ir reduciendo los índices de esta enfermedad que causa mucho perjuicio en la cría.
Considerando que estas enfermedades son capaces de afectar severamente la capacidad reproductiva de los rodeos, enfatizó en la necesidad de una periódica vigilancia sobre el ganado.
Finalmente, comentó que en los bovinos de la región, esta patología ocasiona una apreciable merma en la capacidad reproductiva, disminuyendo de esta manera la producción de carne y animales en pie, por lo que “resulta trascendente seguir achicando la incidencia de la Campylobacteriosis”.

