
Analista económico vaticinó que la actividad en el país crecerá muy poco, pero que no habrá crisis. Sobre la producción agropecuaria dijo se perdieron millones de dólares por las políticas aplicadas. Aunque reconoció que en lo que resta del año habrá más demanda de alimentos que de bienes industriales.
El economista vinculado al sector agropecuario, Javier González Fraga, analizó la economía para los próximos años donde respondió a cuestiones como ¿Estamos tan mal?, ¿Salimos de esta?, ¿Y el campo como queda después de todo?, brindando una visión proactiva del momento actual.
Para el especialista, el Gobierno nacional se valió de recetas absurdas como el hecho de prohibir las importaciones y valerse de las AFJP para mantener el equilibrio fiscal. Sin embargo, reconoció que gracias a ello pudieron mantener el superávit en cuenta corriente y el fiscal, que si bien es menor tranquilizó a los mercados.
“Tenemos que estar satisfechos, no contentos ya que no hemos caído en una crisis de liquides, ni de sector externo como vaticinaba el pronóstico de muchos economistas a comienzo de año”, dijo durante la última jornada de actualización del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna.
En cuanto al escenario de lo que puede ocurrir entre el año que viene y el 2011 señaló que la economía crecerá muy poco, pero que existen posibilidades de volver a pedir créditos externos, lo cual permitirá aflojar las restricciones a las importaciones que abrirá la posibilidad de que haya cierto crecimiento económico. “La Argentina no tendrá ni un gran crecimiento, ni una crisis económica”, resumió el ex presidente del Banco Central.
PANORAMA PRODUCTIVO
Sobre la producción en particular, lamentó que las políticas no hayan acompañado el buen momento mundial que podría haber beneficiado mucho a la actividad. “Eso es muy negativo porque nuestro competidores si lo hicieron e incorporaron tecnología y genética, mientras que nosotros nos quedamos afuera”, manifestó.
Según Fraga, el costo para la carne fue de 6.000 millones de dólares en el caso de la lechería fue algo más, pero enfatizó que esas pérdidas no se recuperan.
“La ganadería es un negocio a más de mil días ya que cuando el productor decide preñar una vaca tarda ese tiempo en hacerlo. Las esperanzas pueden volver en ese período de tiempo ya que nos lleva al 2012 donde habrá un nuevo gobierno”, indicó.
Del escenario que resta hacia fin de año, opinó que será similar: con un dólar que subirá muy poco y un Producto Bruto Interno que caerá un 3 por ciento. Además, consideró que de la crisis se saldrá de a poco, pero anticipó que habrá mayor demanda de alimentos que de bienes industriales.