
Ambito.-
Marianne Gingrich,
exesposa del aspirante republicano a la Casa Blanca Newt Gingrich,
realizó explosivas revelaciones a dos días de las cruciales internas de
las primarias de Carolina del Sur y complicó al candidato que busca
achicar la brecha con el empresario Mitt Romney, favorito en los
sondeos.
Gingrich negó en rotundo acusaciones de quien fuera
su esposa por 18 años, de que le había pedido un "matrimonio abierto"
tras sostener un romance de seis años con una ayudante. Cuando era
titular de la Cámara de Representantes en los años 90, acosó al entonces
presidente demócrata Bill Clinton por una relación extraconyugal
con una becaria de la Casa Blanca, en un caso que tuvo en vilo al
sistema político estadounidense.
El precandidato negó airado las
afirmaciones de su segunda exesposa y criticó a los medios por emitir la
entrevista con su exesposa durante un debate con sus rivales
partidarios. "Él quería un matrimonio abierto y yo me negué", dijo Marianne Gingrich en el programa 'Nightline' de ABC News.
"Déjenme
ser claro. La historia es falsa. Cada amigo personal que tengo y nos
conoció en ese período dice que la historia es falsa", dijo Gingrich, elevando el tono de voz en los minutos de apertura de un debate con los otros precandidatos republicanos.
La
explosiva revelación aparece dos días antes de una primaria crucial en
Carolina del Sur y podría hacerle mella a Gingrich en momentos en que
busca disminuir la brecha que le separa de Mitt Romney, favorito en la carrera por la nominación del partido.
En
una entrevista en la que detalla el desmoronamiento de su matrimonio,
Marianne Gingrich sostuvo que el expresidente de la Cámara de
Representantes trató de llegar a un acuerdo matrimonial que le
permitiera mantener a su amante mientras seguía casado con ella. La
mujer afirmó que su exmarido admitió su relación de seis años con su
asistenta en el Congreso Callista Bisek -ahora Callista Gingrich-, con la que el precandidato republicano se casó después de que su anterior matrimonio se viniera abajo.
Marianne fue la segunda esposa de Gingrich,
uno de los precandidatos republicanos que se mantiene en la carrera a
la presidencia de Estados Unidos -tras la renuncia de Perry- y quien,
mientras fue presidente de la Cámara en la década de 1990, se destacó
como una de las figuras más poderosas de Washington.
La exesposa
dijo que era la segunda vez que Gingrich traicionaba a la mujer con la
que estaba casado para luego contraer nuevas nupcias con una amante,
pues señaló que ella misma comenzó a ser su amante mientras estaba con
su primera esposa, Jackie Battley Gingrich.
Gingrich apareció en la cadena de televisión NBC la madrugada del jueves y, consultado sobre estas declaraciones dijo: "No
comentaré nada al respecto. Estoy centrado en los grandes temas que
preocupan al pueblo estadounidense. Soy un abuelo de 68 años", añadió Gingrich.
Sin
embargo, en el debate, gritando al moderador de CNN John King, criticó a
los medios por la amplia cobertura de la entrevista, la que calificó de
"despreciable" y prueba de que "los medios de elite" atacan a los republicanos para impulsar al presidente Barack Obama, que se presenta a la reelección.
Dijo
que su campaña había ofrecido pruebas a ABC de que las afirmaciones de
su exesposa eran inciertas, que "no estaban interesados". Gingrich
presidía la Cámara baja del Congreso cuando Clinton fue investigado por
una relación con la becaria en la Casa Blanca, Monica Lewinsky, un caso
que desembocó en 1999 en un juicio político y infructuoso proceso de
destitución contra el entonces mandatario.