El BCRA ya compró u$s 1.100 millones en lo que va de enero, la cifra más
alta para este mes desde 2008, cuando Cristina de Kirchner aún
atravesaba su luna de miel (y antes de la Resolución 125). La cifra ya
supera los u$s 820 millones que la autoridad monetaria había comprado el
año pasado y también supera las compras de 2010 (crisis de las
reservas) y 2009 (impacto de la caída de Lehman Brothers). Resultará
difícil que se superen los u$s 1.380 millones que el Central había
comprado en el arranque de 2008.
Ambito.-
La cifra permite inferir, por
otra parte, que el proceso de fuga de capitales que llegó a niveles muy
altos a lo largo de 2011 cayó abruptamente en los últimos meses,
especialmente a partir de noviembre. Este descenso está vinculado en
forma estrecha a los controles que impuso la AFIP a quienes procuran
acceder al mercado cambiario para atesorar dólares. Aquella medida
redujo drásticamente las compras de dólares del público en sucursales
bancarias y en casas de cambio, lo que se tradujo en una caída de la
demanda.
Otro factor que influye es el relacionado con el
control más estricto sobre los importadores. De hecho, el secretario de
Comercio Interior, Guillermo Moreno, se encarga de llamar prácticamente
una por una a las empresas que demandan dólares para importar. La
exigencia es que equilibren su propia balanza comercial. Es decir, que
el monto de productos que ingresan debe estar equilibrado con lo que
exportan. De lo contrario, les pide que retrasen la operación. Esto se
notó claramente en la evolución de las importaciones de diciembre, que
mostraron el menor incremento de todo 2011, al subir apenas el 11% (el
promedio anual arrojó un 34%).
Oferta
Pero además de
mayores restricciones a la demanda, también hubo un incremento de la
oferta. En diciembre fue clave la liquidación de dólares por parte de
las aseguradoras, que fueron obligadas a repatriar u$s 2.000 millones
que mantenían en el exterior. Y en enero están ingresando muchos dólares
de las mineras, que desde hace tres meses deben ingresar el 100% de sus
exportaciones a través del mercado cambiario.
En la entidad que
preside Mercedes Marcó del Pont aseguran que ya se superó la meta de
compras que habían estimado para enero, de alrededor de u$s 1.000
millones. Ayer, la autoridad monetaria compró otros u$s 50 millones, por
lo que se mantiene un interesante ritmo de acumulación, aunque inferior
al de la primera quincena.
Pese a estas compras, el crecimiento
de las reservas es muy inferior, ya que se estaría aprovechando para
cancelar deudas contraídas con bancos centrales europeos (que prestaron
más de u$s 4.000 millones el año pasado para suavizar las ventas de
dólares del Central) y además hacer frente a la cancelación de
vencimientos.
Para el Gobierno resulta clave que este primer
bimestre resulte favorable en términos cambiarios, ya que a partir de
marzo y especialmente desde abril llega la «temporada alta» en materia
de liquidación de divisas por el efecto de la cosecha gruesa.
Perspectiva
A
este paso, lo más probable es que se supere con bastante amplitud la
previsión que el propio BCRA estableció en el Programa Monetario, donde
estimó compras por u$s 8.900 millones para todo 2012. Pero esto
dependerá del grado de controles que finalmente se establezcan sobre las
importaciones, que representan la mayor fuente de demanda de divisas.
Otro
aspecto para monitorear es lo que se resuelva en relación con el giro
de utilidades tanto a empresas como a bancos. La intención oficial es
que disminuya durante este año el envío de dividendos al exterior, ya
que representa otra fuente de demanda de dólares. Sin embargo, se trata
de un aspecto polémico ya que por la crisis internacional crece la
presión de las casas matrices para que sus controladas alrededor del
mundo (y también en la Argentina) remitan sus ganancias.