
Los acreedores del sector público de Grecia podrían verse en la obligación de participar en una reestructuración
de su deuda si la quita negociada con los tenedores de bonos privados
no es suficiente para hacer que los pasivos de Atenas sean sostenibles,
aseguró la jefa del FMI, Christine Lagarde.
"El balance entre la participación del sector privado y el público es una pregunta", dijo Lagarde a periodistas en París el miércoles.
"Si
el nivel de deuda griega del sector privado renegociado no es el
suficiente, entonces los tenedores de deuda griega del sector público
deberán participar también en los esfuerzos", agregó.
Ambito.-
El Financial Times dio cuenta el miércoles de presiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) para que el BCE acepte asumir pérdidas relativas a los 40.000 millones de euros de títulos de la deuda pública griega que posee, a lo que se opone el banco europeo.
Lagarde
no desmintió directamente esta información, aunque sentenció que "el
FMI es solamente un observador en las negociaciones entre el sector
privado" y los griegos, recordó.
En cuanto a la situación en el
resto de Europa, la titular del Fondo dijo que los intentos de reforma
de los países europeos tales como imponer un cortafuegos para frenar el
contagio de su crisis de deuda eran cruciales para la salud de la
economía mundial, pero que otros países también necesitaban hacer
esfuerzos.
"La economía mundial va por una senda angosta con
poco margen de maniobra. La deuda y el déficit de Estados Unidos, ese es
un problema real. La situación es comparable en Japón", comentó.
Instó
también a los países de economías emergentes de acelerado crecimiento y
con amplios superávits de cuenta corriente, como China, a tomar medidas
para elevar su demanda interna.
Dijo además a una radio que la
combinación del fondo de rescate temporal de la zona euro (FEEF) con el
permanente (MEDE) ayudaría a restablecer la confianza en la zona y
crearía un sólido cortafuegos a la crisis griega.
"Si los dos pudieran hacer un fondo común europeo, se enviaría una señal muy fuerte de confianza en Europa", señaló Lagarde.
La canciller alemana, Angela Merkel,
se ha resistido a los llamados para permitir que los dos fondos
funcionen simultáneamente, en lugar de que el MEDE sustituya al FEEF
como se planeó originalmente. Francia está a favor de la medida.