caída en las ventas de casas nuevas y el aumento de los pedidos de
subsidios por desempleo influyeron en el desempeño negativo del Dow
Jones.
El
índice Dow Jones se quedó ayer con las ganas de igualar su máximo
poscrisis cuando, tras avanzar gracias a la inercia positiva que habían
dejado los anuncios de la FED y sumar para su optimismo un buen reporte
sobre la actividad industrial en Estados Unidos y un balance
esperanzador de 3M, se topó con la otra cara de la realidad.
Cambió de rumbo apenas se conoció que las ventas de casas
nuevas habían caído 2,2 % en diciembre y los pedidos de subsidios por
desempleo habían aumentado en 21.000 en la semana anterior,
interrumpiendo una sucesión de bajas y dejando a la vista que a esa
economía le cuesta limpiar los lastres de la crisis.
Aquí, el Merval copió esos movimientos. Llegó a ganar 2%,
en el momento de esplendor de la rueda, y pasó a desbarrancarse luego
con las noticias que convocaban a la cautela, disparó una ola de ventas
que tuvo a la filial local de Petrobras como su principal víctima (cayó
4,4%, pero venía de subir casi 115 en 3 días) y haría al índice perder
0,2% al finalizar el día.
Algunos comienzan a hacerse a la idea de que el mercado
luce cómodo con este nivel de precios que, para los emergentes, supone
ganancias del 13 al 18% en dólares en el mes.
Los bonos cerraron mixtos. En dólares subieron 0,8%, en
pesos cayeron 0,2%, según los índices MAE, pero con pocos negocios; tal
vez porque la "caricia" que se esperaba de Moody's fue para Uruguay.
4,4%
Cayeron los papeles de Petrobras Argentina, los más golpeados por la toma de ganancias.Venían de subir 11% en la semana.
