El Consejo de Seguridad comienza a debatir hoy una resolución que pide la salida de El Asad
"El régimen ha perdido el control sobre el país y al final caerá", dice el portavoz de la Casa Blanca
El francés Juppé: "Voy a Nueva York a hacer la máxima presión para que se pare esta matanza"
Soldados desertores durante una protesta contra el régimen sirio, cerca de Idlib. / REUTERS
Elpaís.com.-
La jornada de este lunes fue especialmente trágica en Siria. Un
centenar de personas murieron, incluidos 55 civiles, a consecuencia de
la rebelión que enfrenta a las tropas de Bachar El Asad y a opositores y soldados desertores. El grupo más importante de la oposición siria, el Consejo Nacional Sirio,
ha convocado para hoy una "jornada de luto y cólera" en respuesta a las
"masacres" perpetradas por las fuerzas leales al régimen y el
endurecimiento de la represión.
Este grupo opositor ha emitido un comunicado en el que critica que la
comunidad internacional no haya tomado "medidas tempranas" para
"proteger a los civiles por todos los medios disponibles". El consejo
nacional recalca que El Asad y los suyos están aprovechando la división
internacional para perseguir con más saña a los alzados.
Los Comités de Coordinación Local, también parte de la oposición,
aseguran que el Ejército regular ha hecho "un despliegue de seguridad
sin precedentes" en las afueras de la capital, Damasco, que el este del
suburbio de Guta está sometido a un cerco completo que le ha dejado,
desde hace cuatro días, sin electricidad, agua o comunicaciones.
Estas duras críticas se producen horas antes de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas empiece a debatir un plan de la Liga Árabe que propone a El Asad que abandone el poder y permita formación de un Gobierno de unidad nacional.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos
ha detallado este martes que los 55 civiles muertos contabilizados
(entre ellos, había ocho menores y una mujer) este lunes murieron por
disparos de las fuerzas de seguridad, 40 de ellos en la zona de Homs
-escenario de los ataques más contundentes de las fuerzas de El Asad-,
nueve en Deraa, donde comenzó la revuelta la pasada primavera, cinco en
las afueras de la capital, Damasco, y una persona en Idlib, al noroeste
del país.

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Manifestantes pisotean en Homs una imagen del ruso Putin, contrario a forzar la salida de El Asad. / REUTERS
El observatorio precisa que entre los uniformados muertos este lunes
había diez soldados desertores, 25 soldados del ejército regular y seis
miembros de las fuerzas de seguridad.
El ministro francés de Exteriores, Alain Juppé, de camino a Nueva
York para asistir a la reunión de la ONU, ha respondido "no estoy
seguro, por desgracia" cuando le han preguntado en una entrevista si el
Consejo de Seguridad aprobará el plan para que El Asad ceda el poder.
"Vamos a intentar superar el veto de Moscú", ha dicho a France 1. "Si
voy a Nueva York con todos nuestros aliados junto con los países árabes
es para hacer la máxima presión para que se pare esta matanza", ha
recalcado el jefe de la diplomacia francesa, que se reunirá con sus
homólogos estadounidense, Hillary Clinton, y británico, William Hague.
Estados Unidos considera que el régimen de El Asad tiene los días
contados. "El régimen ha perdido el control sobre el país y finalmente
caerá", ha asegurado el portavoz de la Casa Blanca Jay Carney, que ha
insistido en que los países deben tener en cuenta este factor al votar
en Naciones Unidas.
Rusia,
cuya abstención junto a la de China permitió la intervención en Libia,
no parece dispuesta a ceder. "La resolución de Occidente para el Consejo
de Seguridad no contribuirá a la búsqueda de un compromiso. Forzar su
aprobación supone empuja [el conflicto] hacia una guerra civil", ha
declarado el viceministro de Exteriores ruso, Genadi Gatilov.
El número dos del Ejército de la Siria Libre, Malik Kurdi,
sostiene que rebeldes y Ejército regular se enfrentan ya en "una guerra
de guerrillas" y que los suyos lograron destruir el lunes varios
vehículos blindados de los leales al régimen.
"Los suburbios [en torno a Damasco] están bajo un toque de queda
tácito", ha explicado un activista anónimo desde el barrio de Ain Tarma.
Las autoridades están autorizando a vecinos del este de la capital a
huir en sus coches ante el avance de las tropas del régimen.