Mercados temen otra crisis en Portugal
LISBOA.-
Los mercados financieros temen cada vez más que Portugal se vea
obligada a pedir un segundo rescate financiero y una reestructuración de
su deuda, al igual que Grecia, aunque el Gobierno confía en que eso no
ocurrirá.
«Para
Portugal lo importante ahora es reducir la presión exterior, que
resulta de un contagio de la situación griega», sostuvo el primer
ministro portugués Pedro Passos Coelho, tras la cumbre europea del lunes
en Bruselas.
«Si
por un motivo exterior Irlanda o Portugal no fueran capaces de volver a
los mercados financieros (a colocar deuda) en los plazos acordados, la
Unión Europea no retirará su apoyo a estos países mientras sus programas
se apliquen correctamente», añadió. En efecto, en una declaración
común, los países de la zona euro se comprometieron a apoyar a los
Estados rescatados como Portugal e Irlanda «hasta que puedan volver a
los mercados, con la condición de que apliquen con éxito sus programas»
de ajuste.
Portugal
se convirtió en el tercer país de la Eurozona en pedir un rescate a la
UE y el FMI de un monto de 78.000 millones de euros. El objetivo de esta
asistencia es para que Lisboa pueda cumplir sus compromisos financieros
con tasas abordables hasta 2013. Actualmente, los inversores temen que
Portugal no pueda financiarse por su cuenta en los mercados en el plazo
acordado.
Esas
inquietudes dispararon los intereses de las obligaciones portuguesas a
nuevos récords históricos en el mercado secundario, donde los inversores
intercambian los títulos ya emitidos. El rendimiento del bono portugués
a diez años rondó ayer el 16%. Los inversores temen que, al igual que
en el caso griego, se necesite una reestructuración para hacer viable la
deuda portuguesa, mediante un acuerdo que implique pérdidas cuantiosas
para los bancos acreedores.
El
Gobierno portugués viene aplicando un severo plan de rigor: lanzó una
reforma del mercado laboral e inició un programa de privatizaciones.
Pero esta receta provocará una recesión «sin precedente» del 3,1% del
PBI, según el Banco de Portugal, lo que pesará en los ingresos fiscales.
Fuera del país, la ralentización de la economía mundial, en especial en
la zona euro, amenaza con frenar las exportaciones portuguesas, único
motor que puede reactivar el crecimiento. Este año se prevé que Portugal
reduzca su déficit público al 4% del PBI, lo que superaría ampliamente
su objetivo del 5,9%.
Ambito Financiero – Agencia AFP
Según Grecia, la quita será del 70%
El
ministro de Finanzas y viceprimer ministro de Grecia, Evangelos
Venizelos, avisó ayer a sus conciudadanos que habrá que tomar difíciles
medidas de ajuste.
ATENAS.-
El ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, insinuó ayer que
la quita de la deuda en manos privadas (206.000 millones de euros) puede
superar el 70%, superior al 50% pactado en la cumbre europea de octubre
pasado. «Hay una seria discusión basada en nuevos hechos. Hablamos de
una PSI (las siglas por las que se conoce el plan de quita) mucho mayor
que la original», afirmó Venizelos y añadió que los inversores deberán
asumir «pérdidas mayores del 70% del valor presente neto» de sus bonos.
De
confirmarse esta información, el porcentaje sería superior al acordado
por la Argentina en 2005. Si bien en aquella instancia se cerró en un
75%, posteriormente, el Gobierno de Néstor kirchner reconoció los
intereses y cerró con una quita del 65%. En aquel entonces, se
refinanciaron unos u$s 81.800 millones, con un nivel de aceptación del
76,07%. Hasta ese momento fue la mayor quita registrada en la historia
económica internacional y provocó una lluvia de críticas de diversos
sectores a nivel mundial. Incluso el semanario británico The Economist
se refirió a esta negociación como una «reestructuración draconiana».
Hasta el día de hoy, continúa el castigo por el default de 2001. Si bien
la Argentina no recurrió al mercado de deuda recientemente, los
analistas anticipan que de hacerlo lo efectuaría a un porcentaje mucho
mayor que sus vecinos.
Por
su parte, Grecia había pactado una quita de unos 100.000 millones, en
torno al 50%, pero dado el empeoramiento de la situación, se considera
que será necesario un recorte mayor para cumplir el objetivo de reducir
la deuda (actualmente superior al 160% de su PBI) al 120% en 2020. Con
todo, el ministro griego aseguró que las negociaciones con el Instituto
Internacional del Finanzas (IIF), que representa los intereses de la
banca privada que posee cerca de la mitad de la deuda helena están «a un
sólo paso» y sólo quedan «formalismos» para finalizar el acuerdo. «Por
desgracia, el tiempo se nos está acabando. Hasta el 13 de febrero
debemos comenzar formalmente el proceso de canje de bonos para evitar
los vencimientos de marzo», dijo en una conferencia de prensa en
referencia con el desembolso de 14.400 millones de euros en bonos que
afrontará Grecia el próximo 20 de marzo. Para hacer frente a este pago,
Grecia necesita recibir una nueva inyección de créditos de la UE y el
FMI, con los que también prevé cerrar esta semana un acuerdo sobre las
condiciones del nuevo préstamo, cuyo valor pactado en octubre era de
130.000 millones de euros pero que, según algunas fuentes, se elevará
hasta los 145.000 millones.
Venizelos
también hizo un llamado a todos los tenedores de deuda griega a
participar en la quita, ya que de otro modo el Gobierno griego se vería
obligado a aprobar una ley que la hiciese obligatoria lo que sería
considerado un «default» por parte de los tenedores. Se teme que los
fondos de riesgo buscarían entonces activar sus seguros (CDS), lo que
podría provocar una extensión de la inestabilidad a los bancos emisores
de esos derivados financieros y a los mercados. Si no hay una
participación amplia en la quita, dijo Venizelos, Grecia «se irá a la
ruina».
El
ministro de Finanzas explicó también que durante la cumbre en Bruselas,
tanto él como el primer ministro griego, Lucas Papademos, mantuvieron
varias reuniones con el gobernador del Banco Central Europeo, Mario
Draghi, aunque no quiso confirmar ni desmentir la participación de esta
institución en la quita. Los inversores privados exigen que el BCE, el
mayor tenedor de deuda griega, también participe en la quita para que
ésta sea más efectiva, aunque en caso de producirse se llevaría a cabo
por vías diferentes a las de la PSI con los inversores privados.
Ambito Financiero – Agencia EFE