Merkel es otra vez el blanco de todas las presiones

 

En Europa se repite casi todos los meses el
mismo guión: una semana antes de una decisiva cumbre en Bruselas, crece
la presión sobre Alemania para que apruebe un aumento en el fondo de
rescate para que alcance el billón de euros. El demoledor informe que
hizo público ayer el Fondo Monetario Internacional, con sombrías
proyecciones para la economía mundial en 2012, debido al estancamiento
de la eurozona, le sumó aún más fuerza al reclamo.

Merkel es otra vez el blanco de todas las presiones

 

El FMI y la mayoría de los países de la zona euro quieren que aporte más al fondo de rescate

 

BERLIN.-
En Europa se repite casi todos los meses el mismo guión: una semana
antes de una decisiva cumbre en Bruselas, crece la presión sobre
Alemania para que apruebe un aumento en el fondo de rescate para que
alcance el billón de euros.

 

El
demoledor informe que hizo público ayer el Fondo Monetario
Internacional (FMI), con sombrías proyecciones para la economía mundial
en 2012, debido al estancamiento de la eurozona, le sumó aún más fuerza
al reclamo.

 

La
canciller alemana, Angela Merkel, se reunió ayer con el presidente de
la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, y el del Consejo
Europeo, Herman van Rompuy, para analizar el pacto fiscal en la eurozona
y las propuestas consensuadas entre Berlín y París para el crecimiento y
la creación de empleo, ejes de la próxima cumbre de la Unión Europea
(UE), junto con la crítica situación griega.

 

El
desalentador documento del FMI intensificó las peticiones desde toda
Europa para que Alemania acepte aportar, otra vez, más dinero. Durante
el fin de semana, se había filtrado a la prensa que el primer ministro
de Italia, Mario Monti, habría pedido a Merkel aumentar la capacidad del
Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) a un billón de euros.

 

La
directora gerente del FMI, Christine Lagarde, había pedido lo mismo.
Anteayer, fue más allá y mostró su preocupación por la situación de
España e Italia, que, según advirtió, podrían verse "afectadas por una
crisis de solvencia si vuelven las turbulencias en los mercados de deuda
y no hay un aumento en el fondo de rescate".

 

La
directora del FMI pidió trasladar el dinero del Fondo Europeo de
Estabilización Financiera (FEEF), que tiene carácter provisional, al
MEDE, que será introducido en julio y será permanente. Hasta ahora, los
países europeos habían acordado que el mecanismo permanente tendría una
capacidad de 500.000 millones de euros, pero con la propuesta de Lagarde
podría llegar a 750.000 millones de euros.

 

En
los medios alemanes ya se refleja la preocupación de que Berlín reciba
una cuenta mucho más abultada de lo esperado, por la prosperidad de la
que disfruta y la crisis en el resto del continente.

 

Alemania
paga ya la mayor parte del FEEF, equivalente al 27% del total. El
electorado se opone a pagar más porque considera que los países
mediterráneos en crisis manejaron mal sus finanzas públicas y gastaron
más de lo que tenían, razones a las que achacan la crisis actual.

 

Sin
embargo, esta vez, Merkel podría ceder ante las presiones. Fuentes
cercanas al gobierno citadas por medios alemanes afirmaron ayer que
Berlín podría llegar a aceptar aumentar el fondo hasta 750.000 millones
de euros, dejando que ambos fondos de rescate funcionen paralelamente, a
cambio de reglas fiscales más estrictas.

 

Esta
información no fue confirmada oficialmente, pero ayer, durante un
encuentro con el primer ministro de Bélgica, Merkel dijo que "la
prioridad es poner en marcha el MEDE, terminar las negociaciones y ver
cuánto capital puede aportar Alemania", lo que dejó abierta la
posibilidad.

 

Mientras
tanto, Merkel insiste en la aprobación del pacto fiscal entre todos los
países de la UE (menos Gran Bretaña), que prevé una serie de reglas de
disciplina presupuestaria plasmadas en el modelo alemán. Los 26 miembros
podrían firmar el pacto en la próxima cumbre, pero su puesta en marcha
enfrenta varios problemas porque el acuerdo podría no ser compatible con
las leyes de algunos países, entre ellos, Francia.

 

A
todo esto se suma la difícil situación de Grecia, que está negociando
el recorte de deuda con los acreedores privados. Ayer tampoco se llegó a
un acuerdo, lo que pone a Atenas al borde del abismo porque en la
próxima cumbre se debería activar el segundo paquete de ayuda y el
aporte del sector privado es una condición vinculante. De lo contrario,
Grecia entraría en default.

 

La Nación

NegociosPermalink

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Spam Protection by WP-SpamFree