Grecia se juega su supervivencia financiera negociando en dos
frentes simultáneos, con los bancos acreedores para cerrar un acuerdo de
condonación de parte de su deuda, y con la UE y el FMI para desbloquear
el segundo plan de rescate.
Ambito.-
El primer ministro griego, Lucas Papademos; el ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos,
y el jefe del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF por su sigla
en inglés), Charles Dallara, quien representa a los tenedores privados
de bonos, comenzaron su nuevo encuentro el viernes por la mañana. Al
cabo de unas horas de trabajo, el ministro Venizelos dijo que las
conversaciones con los acreedores privados se suspendían y se retomarían
por la tarde.
"Continuaremos a por la tarde.
Entretanto, habrá una teleconferencia con el grupo de trabajo del euro",
afirmó en referencia a un grupo de altos funcionarios de ministerios de
Finanzas de la zona euro.
Grecia necesita tener un acuerdo
listo antes de que pueda recibir los fondos de un plan de rescate de
130.000 millones de euros que los prestamistas oficiales del país, la
Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, diseñaron en octubre.
El
grueso del canje de bonos debe ser acordado antes de la tarde del
viernes y formalizado antes de la reunión del lunes de los ministros de
Finanzas de la zona euro, ha dicho Venizelos. "El acuerdo debe
completarse. Ya no queda más tiempo", dijo un funcionario del Gobierno
griego. "Estamos muy cerca de acordar", dijo una fuente cercana a las
conversaciones.
• Opciones
Ha sido difícil lograr
avances en la última ronda de negociaciones, con los banqueros
preocupados de sufrir pérdidas mucho mayores al descuento de un 50 por
ciento que se espera que asuman sobre el valor nominal de sus bonos. Se
espera que las pérdidas reales para los inversores sean mucho mayores,
dependiendo de los términos, como el cupón, que se están negociando.
Una
fuente cercana a las negociaciones dijo anteriormente que Atenas y sus
acreedores internacionales habían ofrecido inicialmente un cupón de poco
más de un 3,5 por ciento, pero los tenedores de bonos lo rechazaron por
considerarlo muy bajo. Ellos están buscando un cupón de al menos un 4
por ciento, dijo la fuente.
Una de las opciones que se
considera es un cupón que suba tras mantenerse estable por los primeros
10 años, dijo otra fuente cercana a las negociaciones. Según reportes
de la prensa griega, se podría acordar un cupón de entre un 3 y un 5 por
ciento, dependiendo del plazo de los nuevos bonos, lo que significaría
una pérdida de entre el 65 y 70 por ciento en términos del valor
presente neto para los inversores.