Para campo, lluvias no alcanzan
Las
lluvias de las últimas 48 horas estuvieron lejos de satisfacer las
expectativas de los productores y algunos analistas, en medio del
período clave de crecimiento de la soja. En otros casos se mantiene la
perspectiva de que las próximas precipitaciones recuperen los cultivos.
En este escenario, avanzan los cálculos en pérdidas de producción y
económicas.
Pese
a las lluvias del lunes y martes últimos, que en varias provincias
causaron destrozos, desde la Guía Estratégica para el Agro (GEA), que
elabora la Bolsa de Comercio de Rosario, advirtieron sobre un horizonte
cuasi catastrófico. Indicaron que no se registraron lluvias en la zona
núcleo, la más afectada por La Niña, y los acumulados en el sector este
del norte bonaerense fueron de «apenas» 5 milímetros. «Las condiciones
de alta inestabilidad que imperan dejaron los pluviómetros vacíos de las
estaciones meteorológicas del GEA», señaló el comunicado de la Bolsa
rosarina.
El
tono pesimista se debe a que «las lluvias esperadas y que finalmente no
se concretaron, cobran aún más relevancia en este momento en que el
cultivo de la soja atraviesa etapas claves de definición de
rendimiento», se indicó.
No
obstante, el agroclimatólogo de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires,
Eduardo Sierra, aseguró en su informe exclusivo para Ámbito del Campo
publicado hoy, que las lluvias de los últimos días fueron buenas, aunque
desparejas en su distribución, pero que de todas maneras se está
permitiendo un giro favorable para la actual campaña agrícola.
Una
hipotética menor cosecha se reflejará inmediatamente en el mercado de
Chicago, aunque los precios aún siguen estables. Ayer, la soja tuvo un
leve ascenso del 1,36%, a u$s 446,54; y el maíz subió el 0,47%, a u$s
252,75. Los futuros de estos cultivos aumentaron en medio de la
debilidad del dólar y la buena demanda de exportaciones, dijeron
operadores. Mientras, el trigo creció el 1,24%, a u$s 247,75 la
tonelada.
En
tanto, los productores argentinos hacen cuentas. Un trabajo elaborado
por el Centro de Información Técnico Económica Agropecuaria (CITEA) de
la Sociedad Rural de Jesús María informó ayer que la situación
productiva de los cinco departamentos del norte de la provincia de
Córdoba indica que «las pérdidas han sido significativas». Los datos
corresponden hasta el 28 de enero último, sobre una superficie de un
millón de hectáreas, de las cuales 300.000 son destinadas a maíz y
700.000 a soja. El trabajo consigna que las pérdidas cuantificadas
representan 2,5 toneladas menos de maíz por hectárea y 1,2 tonelada de
soja menos por hectárea.
Según
el CITEA, las precipitaciones en lo que va de esta campaña suman un 37%
menos que las del régimen histórico (280 milímetros contra 450
milímetros históricos entre septiembre y enero), lo que se condice con
el registro de 2011, 470 milímetros contra los 750 milímetros
habituales.
Para
la entidad, la consecuencia de estas contracciones implican que «el
norte de Córdoba ha perdido ya u$s 300 millones en producción agrícola».
Mientras
tanto, continúa la asistencia oficial para las regiones afectadas.
Ayer, la Comisión de Emergencia y Desastre Agropecuario de la Provincia
de Buenos Aires (CEDABA) declaró la emergencia para 18 distritos, la
emergencia y/o desastre agropecuario para otros cinco y el desastre para
un municipio más. Además, se puso en observación la situación de cinco
municipios y se dio entrada a los pedidos de otros 12. Se trata de
partidos afectados por fenómenos climáticos adversos en mayor o menor
medida.
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