Es poco probable que se produzcan lluvias suficientes para recuperar la humedad de los suelos
Para superar el desastre, debe llover en los próximos dos meses
Por: Eduardo Sierra
Cuando
los cultivos se aproximaban al límite de su resistencia, el paso de un
frente de tormenta produjo providenciales precipitaciones, que se
extendieron entre el 21 y el 25 de enero, cubriendo la mayor parte del
área agrícola nacional, y evitando un desastre general. Aunque los
valores observados superaron lo pronosticado, no fueron suficientes para
reponer el perfil de humedad de los suelos.
Puede
calcularse que, en la mayor parte del área agrícola, el aporte hídrico
recibido alcanzará para que los cultivos puedan continuar su ciclo entre
7 y 10 días adicionales, cumplidos los cuales, si no se produjeran
nuevas lluvias, volverían a quedar al borde del desastre. Por lo tanto,
se abre un nuevo lapso a la espera de que se produzcan nuevas lluvias,
que generará no poca ansiedad entre todos quienes estamos ligados al
sector agrario.
Dado
que es poco probable que se produzcan lluvias suficientes para recargar
plenamente el perfil de humedad de los suelos, y asegurar la cosecha,
debe esperarse que esta espera angustiosa se repita varias veces a lo
largo de los próximos dos meses, antes de que logre superarse el riesgo
de desastre.
La
masa de aire frío, que entró detrás del frente que produjo las
precipitaciones de los días precedentes, hará que la última semana de
enero observe condiciones de tiempo seco y despejado. Hacia el final de
enero se producirá el paso de un frente de tormenta, pero sus efectos se
limitarán a causar un leve descenso térmico, y sólo el oeste del NOA
registrará un foco de tormentas con precipitaciones abundantes. Las
temperaturas empezarán con registros inferiores a lo normal, pero
ascenderán rápidamente hasta restablecer la ola de calor estival,
incrementando el consumo de humedad de los cultivos y pasturas, y
volviendo a estresar a los cultivos.
El
lapso seco y cálido se extenderá hasta los primeros días de febrero,
momento en que el paso de un frente de tormenta volverá a producir
precipitaciones. Según se previno en la perspectiva anterior, las
lluvias de febrero producirán grandes contrastes, pudiendo distinguirse
tres situaciones bien diferenciadas.
- La
mayor parte del NOA, la mayor parte de la Región del Chaco, el norte de
Santa Fe y el norte de la Mesopotamia observarán precipitaciones
abundantes a muy abundantes (25 a más de 200 mm), con numerosos focos de
tormentas localizadas severas, con granizo y vientos. En esta área es
posible que el escenario hídrico se revierta, pasándose a un estado de
exceso, con riesgo de desbordes de ríos y arroyos.
- El
norte de Cuyo, la mayor parte de Córdoba, el centro y el sur de Santa
Fe, Entre Ríos y la mayor parte de Buenos Aires observarán
precipitaciones moderadas a abundantes (10 a 75 mm), con focos de
valores escasos (menos de 10 mm) y posibilidad de tormentas aisladas. En
esta área, las precipitaciones alcanzarán para dar margen para que se
produzcan nuevos aportes.
- El
sur de Cuyo, la mayor parte de La Pampa y el oeste y el extremo sur de
Buenos Aires observarán precipitaciones escasas (menos de 10 mm). En
esta área las precipitaciones serán insuficientes, siendo probable que
los cultivos sufran daños adicionales.
Ambito Financiero – El autor es ingeniero agrónomo, especialista en agroclimatología