nov 20

El refranero popular jamás tuvo tanto rigor científico: “A la leche nada eches”, dice la sugerencia, ahora atinada, pues para mejorar su calidad ya no harán falta añadidos en laboratorio. Técnicos del INTA Balcarce –Buenos Aires–, en colaboración con el INTI Lácteos, lograron leche más saludable mediante una alimentación estratégica del ganado vacuno y caprino, que implica suplementar a los animales con oleaginosas, aceites y/o derivados. Como resultado, se obtuvo una leche de menor contenido graso con su fracción hipercolesterolémica atenuada y con mayores niveles de ácido linoleico conjugado (CLA) y ácido vaccénico (AV).

Así, se desarrolló una leche funcional, es decir, con propiedades adicionales sobre la salud de los consumidores, que van más allá del beneficio clásico del aporte de nutrientes (proteínas, grasas, azúcares, minerales) al aportar biomoléculas como el AV y el CLA, que presentan promisorias propiedades antitumorales, antiaterogénicas y antidiabéticas.

“Estos lácteos no deben verse como un medicamento, sino como una medida preventiva que funciona como un eslabón más en un contexto de hábitos saludables de vida”, aclaró Gerardo Gagliostro, del grupo Nutrición, Metabolismo y Calidad de Producto del INTA Balcarce.

De acuerdo con Miguel Taverna, coordinador del Programa Nacional Leches del INTA, “el objetivo de estas investigaciones fue aumentar la calidad integral de la leche, para darle un carácter más funcional y generar productos con mayor valor, que es una línea del Programa”. Taverna explicó que los resultados han sido “muy alentadores”, por lo que “se espera pasar a una etapa comercial para hacer un desarrollo con una empresa privada”.

Diversos trabajos publicados por el equipo INTA-INTI –ver INTA Informa #444, #469, #486 y #495–, demostraron que estas propiedades benéficas presentes en la leche cruda se mantienen intactas en las leches pasteurizadas, el yogurt y los quesos –crema, Tybo, Port Salut y Sardo Argentino–, dando lugar a lácteos naturales funcionales sin el agregado exógeno de moléculas sintéticas.

La tecnología comenzó a ser aplicada en el proyecto piloto Lácteos Funcionales en Chivilcoy, para disponer en el corto plazo –diciembre de 2009– de quesos con estas propiedades al alcance del consumidor.

Estudios conducidos en los Estados Unidos, Francia y otras partes del mundo sugieren efectos “muy promisorios” en cáncer de mama, según el técnico de Balcarce, tanto en ensayos conducidos con ratas como sobre células humanas cultivadas in Vitro.

Según explicó el especialista, para una rata de unos 350 g de peso vivo, el consumo diario preventivo de CLA ronda los 0,015 g. “Una ingestión equivalente en el ser humano permite proponer que un consumo de 0,8 g/día de CLA podría ejercer un efecto terapéutico sobre el cáncer en una persona de unos 70 kg”, expresó.

“El relevamiento bibliográfico sugiere que el cáncer mamario es uno de los más sensibles al efecto citotóxico de estas moléculas”, dijo Gagliostro. La bibliografía consultada propone que la dosis de agentes utilizados en tratamientos de quimioterapia podría reducirse a la mitad en un consumidor que ingiera 800 mg diarios de CLA.

Según resultados obtenidos y publicados por el INTA Balcarce y el INTI Lácteos, “el consumo de unos 90 g de queso Sardo Argentino o unos 140 g de queso Tybo Argentino producidos en Chivilcoy con la leche alto CLA obtenida en el tambo experimental del INTA Balcarce, permitiría alcanzar la dosis juzgada como protectora contra el cáncer y sobrepasar la dosis ateroprotectora”, detalló el investigador.

De la soja a la leche

La suplementación del ganado lechero con oleaginosas, aceites y/o subproductos –borras de girasol o soja– permite que la leche pierda parte de su fracción hipercolesterolemica y acumule otras moléculas que protegen al consumidor de determinadas enfermedades. De acuerdo con Gagliostro, “las últimas investigaciones se basaron en incorporar derivados de soja en la dieta de las vacas lecheras, en un proyecto que implica intervenir en la cadena de valor que va de la soja a la leche”.

La combinación de granos oleaginosos con inhibidores de biohidrogenación ruminal –aceite de pescado– permitió obtener las más altas concentraciones de CLA en la leche.

Gagliostro indicó, además, que esta tecnología es aplicable a leches y lácteos de origen caprino: “Tenemos ensayos conducidos en cabras donde hemos comprobado que la respuesta es más espectacular que en las vacas en términos de generación neta de AV y de CLA y muy estable en el tiempo –al menos 150 días de lactancia–”.

Informes: Prensa INTA, (011) 4339-0589, prensains@correo.inta.gov.ar

nov 6
15 puntos para enfrentar la campaña

“El cultivo está sufriendo un proceso de destrucción”, aseguró Ricardo Negri, presidente de ASAGIR. La oleaginosa define su futuro en los próximos 15 días y de no haber cambios a tiempo en las políticas fiscales el impacto se hará sentir hasta el 2011. Con la intención de ayudar en la decisión de siembra, toda la cadena consensuó un documento con recomendaciones productivas y comerciales para los productores.

La Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR) elaboró una serie de recomendaciones productivas y comerciales con el propósito de que el cultivo pueda hacer frente a un contexto que aún lo mantiene discriminado respecto de las bajas en las retenciones a las exportaciones. Se trata de un total de 15 tips para que los productores de las distintas regiones del país puedan mantener cierta rentabilidad en el negocio girasolero, una actividad clave tanto para la diversificación de la agricultura como para la supervivencia económica de regiones en que el cultivo es una salida muy importante (La Pampa, NEA, sudoeste de Buenos Aires).

El presidente de la entidad, Ricardo Negri, graficó cuál es la situación de la oleaginosa hoy: “el girasol está sufriendo un proceso de destrucción. La hectárea que no se siembre hoy, recién se podrá sembrar en octubre de 2010, se cosechará en marzo de 2011 y se va a cobrar en julio de 2011; es decir, lo que no solucionemos hoy, se trasladará 16 meses para adelante”. Y agregó que no queda mucho tiempo para corregir el camino: “el tiempo biológico para que se pueda hacer un cambio son los próximos 15 días. Después, se pierde la siembra”. La estimación para esta campaña es de 1.750.000 hectáreas, una de las peores superficies en su historia.

“Tenemos un sistema impositivo que está castigando al girasol con un nivel de retenciones fijadas al momento en que el aceite estaba a 1.400 dólares; hoy el aceite está a 750 y las retenciones son las mismas”, sostuvo. De acuerdo a los datos que maneja ASAGIR, el girasol representa el 3,4% de la recaudación por retenciones y cada punto le significa al fisco un ingreso de 9 millones de dólares, lo que no parece una suma importante para el Estado, pero es clave para la salud de la producción. En comparación, la recaudación por punto de retención a la soja es de 192 millones de dólares.

Desde la cadena insistieron en que las retenciones son un pésimo impuesto. “Estamos poniendo gravámenes donde nuestros competidores a nivel internacional subsidian”, dijo Negri.
En la actualidad, el rinde de indiferencia, en campo propio de girasol, está en el orden de los 1.200 kilos, pero la agricultura se está haciendo en una 60% en campos alquilados. “En campo propio, la cuenta todavía da, en campo alquilado, el girasol está eliminado”, remarcó Negri. Jorge Ingaramo, asesor económico de la entidad que nuclea a la cadena, afirmó que, para un campo alquilado, la retención tendría que ser 0. “Como no lo vemos posible, bajando el nivel de retenciones a uno parecido al de maíz, se puede bajar el rinde de indiferencia mucho y subir, aproximadamente, 70 dólares el margen bruto. A los rindes promedios nacionales, los 13 puntos de retenciones que hay de diferencia entre girasol y maíz son 70 dólares por hectárea de un paquete tecnológico (insumos) que cuesta 140”, detalló el economista.

¿Qué hacer?
El Proyecto Brechas que desde hace más de un año lleva adelante ASAGIR ha permitido establecer que existe una brecha entre los rendimientos promedio del país y los rendimientos logrables de 1.000kg. Pero si se logra disminuir esa brecha en un 50%, los rendimientos medios pasarían de 1.7 a 2.2 t/ha con beneficios para el productor, el sector y el país.

El documento alcanzado por toda la cadena girasolera, brinda 10 puntos productivos clave para reducir esa diferencia:

1) Barbecho y SD
El agua almacenada en el suelo previo a la siembra (140-160mm) puede representar el 30% del consumo total de agua de un girasol de 2500 kg/ha.
Mantener la limpieza de los lotes permitirá una siembra en época y un desarrollo inicial óptimo. Si el lote está enmalezado se pueden perder, en el mes previo a la siembra, hasta 60mm de agua y comprometer seriamente el rendimiento futuro.
La Siembra Directa provee mayor cobertura y más humedad a la siembra, hasta 40 mm más que con labranza convencional. Los mejores resultados se observarán a los 2-3 años de iniciada una rotación con este sistema, una vez que la estructura del suelo permita crecimiento y rápida profundización de las raíces. Es entonces cuando puede incluirse al girasol con este sistema de siembra.

2) El Híbrido
Elija entre los híbridos de mejor comportamiento en los últimos dos años. Utilice los dos ensayos más cercanos al lugar donde implantará su cultivo observando el factor que más ha limitado la producción en esos lotes. Por ej.: si su problema es vuelco, observe primero esa condición y después rendimiento, no al revés.

3) Densidad y distribución de plantas
Obtener un girasol de 40-50.000 plantas/ha y una buena distribución es otro de los pasos para llegar a rindes máximos. Evalúe, sin embargo, densidades de 35.000 pl/ha en ambientes escasos en lluvias, en suelos con muy baja capacidad de retención hídrica (suelos muy arenosos) o en suelos con profundidad limitada.
Es vital:
- La elección de la placa, la velocidad de siembra y la calidad de la sembradora y sus accesorios.
- El monitoreo de plagas en los estadios iniciales (hormiga, tucura, grasienta, babosas, etc.).
- La calidad de semilla (PG y VG).
Los 2 últimos aspectos son fundamentales en siembras tempranas con bajas temperaturas de suelo y período prolongado siembra-emergencia.

4) Control de malezas
La elección del herbicida o sistema de control se debería realizar teniendo en cuenta las malezas existentes en su lote y que cada sistema tiene malezas que controla y otras que no.

5) Fertilizantes
El uso de un arrancador como Fosfato Diamónico (40 kg/ha) nos ayudará a tener un cultivo más parejo y un mejor desarrollo de raíces. Si logramos que el sistema radicular explore rápidamente el suelo, podremos reducir los efectos de un stress hídrico posterior. Es recomendable que esta fertilización sea al costado y debajo de la semilla debido a que el fertilizante en la línea puede resultar fitotóxico para la planta.
Si tiene señales que indican que su lote puede rendir más de 1.800 kg/ha, agregue 40-50 kg/ha de fertilizante fosforado y 40-50 kg/ha de N, como urea, (80 kg/ha).

6) Tratamiento de semillas
Elija semilla curada en origen, donde la uniformidad de dosis y cobertura están aseguradas. Existen evidencias sobre el impacto en el número de plantas logradas.

7) Insectos
Esté dispuesto a su control teniendo en cuenta los umbrales recomendados. Los insectos afectan, principalmente, en siembra y floración. Cada uno demanda monitoreo y decisiones específicas.

8) Enfermedades de fin de ciclo
Existe tecnología desarrollada que indica la conveniencia de su control en planteos de alta producción. Si tiene evidencia de que su lote puede rendir más de 2.200kg, considere la aplicación de fungicidas.

9) Aves
Considere anticipar la cosecha mediante el uso de defoliantes.

10) Cosecha
Esté atento a la humedad del grano: los híbridos actuales permanecen verdes aún con grano ya seco. Evalúe la conveniencia de pagar algún punto de secada por algún camión respecto de las pérdidas que ocasiona esperar.

Comercialización
Estos son los cinco puntos a tener en cuenta a la hora de definir una estrategia de venta y fijación de precio del producto.

En materia de comercialización, hay dos aspectos que deben ser tenidos en cuenta. Por un lado, los residuos de fitosanitarios en los aceites argentinos y luego las características de la comercialización del producto. Por lo general, los análisis de márgenes de molienda toman una paridad teórica referida al mercado de Rotterdam, asumiendo que vender en la UE es un simple trámite. La realidad es que se trata de un mercado fuertemente restringido para Argentina, por el alto contenido de pesticidas en nuestro aceite de girasol. Es un tema muy serio y puede resultar en una barrera para-arancelaria que impida el libre acceso del aceite a la UE, principal destino del aceite de girasol argentino. El origen argentino está perdiendo terreno en relación al del Mar Negro, que no tiene ese problema.

1) El precio “pizarra” refleja sólo las operaciones informadas
Las operaciones más frecuentes entre productores y/o acopiadores con la industria y la exportación son: a) ventas a futuro (“forwards”), b) disponible contra entrega y c) entrega con precio a fijar. La venta a fijar por precio “pizarra” ha sido la operatoria más utilizada, principalmente en campañas con altas producciones, y también la más conflictiva.
Los precios “pizarra” son una cotización sólo indicativa (orientativa), determinada por la comisión de “semaneros” (representantes de la oferta, la demanda y la intermediación) de las Cámaras Arbitrales, para los principales puertos de entrega. Esa comisión fija una cotización que refleja el promedio de las operaciones reportadas por los operadores, normalmente sobre ese puerto, que son menos que el total de las efectuadas. Es válida para transacciones que la tomen como base. Su adopción como precio referencial no es obligatoria al celebrar los contratos, pudiendo optar las partes por otras alternativas, como por ejemplo el precio condición fábrica de una industria sobre un punto de entrega determinado, el precio de los mercados de futuros cuando estos existan y tengan liquidez, o el valor de otro cultivo, más o menos una prima o un descuento a pactar.
La percepción general de los productores es que los precios “pizarra” no reflejan el valor de la mercadería disponible, dado que asocian el disponible con los máximos pagados en una fecha determinada por ciertos lotes, mientras que la pizarra refleja el promedio de las cotizaciones informadas a los semaneros por los operadores. Toda la masa de granos entregada a fijar no entra para nada en la puja oferta/demanda que sería sí la que determina los precios del mercado.

2) Hay muchos precios para el girasol
En la Argentina, la industria y la exportación de soja están concentradas alrededor de Rosario y los puertos del Paraná; consecuentemente es fácil disponer de un solo precio de referencia. El girasol, en cambio, está geográficamente disperso y, al igual que en otros países, hay variadas situaciones, negocios y precios.
La industria y la exportación tienen localizaciones próximas al mercado consumidor local, a los puertos y/o a la materia prima. El cultivo de girasol se ha ido desplazando hacia regiones distantes a los puertos. Hay menos capacidad instalada industrial (escala) destinada a girasol que a soja y está ubicada según la logística de cada empresa.
Por otra parte, el girasol es “menos commodity” que la soja. Hay producción de variedades (oleico), que se hace por contrato, y además la industria bonifica por calidad y porcentaje de aceite, a partir de un precio base. Habitualmente, se negocia el pago de los fletes, junto con el precio del producto. Por ello, hay diversos valores finales al productor, según localización, necesidad de una industria específica según sus contratos, modalidad comercial y calidad de materia prima (por ejemplo, el día 28-09-09, se publicaron valores del disponible para ocho ciudades y/o puertos con un rango de $/t 705 a 730, más dos modalidades comerciales, que fueron en dólares: a) con entrega y pago en marzo para los puertos del Sur de Buenos Aires y b) entrega y pago diciembre-enero en puertos del Paraná).

3) Si maneja el físico, mejorará su estrategia de comercialización
La opción entrega a fijar, con precio base en una pizarra, podría tener algunas ventajas. Si el productor entrega el físico al acopio o a la industria no incurre en los costos de almacenamiento, incluida la amortización de la inversión. Esta ventaja se transforma en un costo para el comprador, que lo induce a recuperarlo (a través de un menor precio en las operaciones disponibles), ya que le interesa minimizar el costo de la materia prima.
Por su parte, el control físico de la mercadería asegura al productor una mayor capacidad de negociación, lo que le permitiría obtener en una fecha determinada el máximo pagado por una industria o un exportador, sobre la plaza logísticamente más conveniente. Naturalmente, el control físico de la mercadería no es gratuito, ya que exige inversiones en instalaciones de acondicionamiento y almacenaje así como otros costos: mantenimiento de la calidad, seguros o intereses sobre el capital, entre otros. Resulta lógico, entonces, que un mayor valor del disponible sea un premio que sólo perciben los productores que manejan su mercadería. Considere, entonces, seriamente, almacenar incluyendo el uso de bolsas. Esto no garantiza mayor rentabilidad; sólo permite negociar mejor, a la vista de los costos de retener.

4) Todo el girasol del mundo es la mitad de la soja argentina
Como EE.UU. no es un productor importante de girasol, no hay (como para los otros cultivos) un mercado como el de Chicago, al cual acceden operadores comerciales de todo el mundo como cobertura del riesgo de precio. Hay una referencia internacional, que es el precio del aceite en Rotterdam, formado por contratos recopilados estadísticamente, entre exportadores e industrias de distintos países e importadores o industrias y usuarios de la Unión Europea. No es un mercado donde se pueda descargar el riesgo. Se trata de operaciones con entrega de mercadería, como cualquier exportación industrial.
La falta de un precio internacional de referencia se debe al bajo volumen de la producción mundial de girasol, tanto de semilla como de aceite, y a la dispersión geográfica de la producción y el consumo.
Al no existir mercados de futuros, se forman los mercados no institucionales, en los que sólo es posible negociar posiciones para unos pocos meses, resultando imposible arbitrar las más alejadas.
Esta imposibilidad de cobertura y la falta de una orientación a mediano plazo, son erróneamente interpretadas por muchos operadores como “falta de transparencia”, cuando en realidad se trata de un problema de iliquidez (número muy bajo de compradores y vendedores) a causa del tamaño y la gran dispersión geográfica del mercado.

5) El girasol argentino es “tomador de precios” en el mercado internacional
En la Argentina, el girasol se cultiva mayoritariamente para exportación, como aceite, harina o grano. Dado que tres cuartas partes del aceite producido se exporta en una campaña normal, y que la harina tiene un bajo valor relativo, más del 85% del precio del girasol se debe al valor internacional del aceite. Con un 26% del mercado, Argentina fue el segundo exportador mundial en la última campaña, luego de Ucrania. Vale decir que no tiene poder de fijación de precios y menos aún en los seis/nueve meses posteriores al ingreso de la producción proveniente de la región del Mar Negro, que comienza en septiembre de cada año. Hay sólo una ventana de oportunidad, que se amplía cuando la producción mundial cae, ya que somos el único exportador significativo del Hemisferio Sur.

Fuente: SAVIA Comunicación

nov 6

El ex vicepresidente de los Estados Unidos está en el país para dar una serie de conferencias sobre el cambio climático. “Debemos usar el sentido común y el conocimiento científico”, dijo.

Por: Valeria Román Guillermina De Domini

“Una verdad incómoda”, el documental que abrió el debate Al Gore, el ex vicepresidente de los Estados Unidos (o “el presidente que no fue”, como suele presentarse) llegó a la Argentina con su ya clásico mensaje de alerta sobre las consecuencias del cambio climático para los seres humanos y las demás especies del planeta. Esta vez, le apuntó a encontrar soluciones: “Hay que cambiar las fuentes de energía por otras renovables”, dijo en el primer discurso, por la mañana, en su visita a Tigre. Y por la tarde volvió a insistir frente a 800 personas en La Rural, en el barrio porteño de Palermo: “Debemos usar el sentido común y el conocimiento científico”.Con calma, con discurso sin papel y sólo basándose en las presentaciones con imágenes, gráficos y videos en pantalla, Al Gore capturó la mirada de la gente y desterró mitos, como lo viene haciendo desde hace años, con la película “Una verdad incómoda” y con su libro que lleva el mismo título. Sostuvo que es un gran error pensar que la crisis del planeta es tan dramática que sólo queda la resignación. Por el contrario, Gore –quien ganó el Premio Nobel de la Paz en 2007 compartido con el Panel Intergubernamental de Cambio Climático–, dijo que “la política importa” y que hay que tomar decisiones.

Una de las propuestas que apoyó es “ponerle precio a las emisiones de dióxido de carbono”, que es el principal gas que contribuye al efecto invernadero, y a su impacto sobre el clima mundial. Durante la charla de la tarde en La Rural, que duró casi 2 horas, con más presencia farandulera y entradas a 500 pesos (docentes, estudiantes y organizaciones no gubernamentales pagaron 100 pesos), ejemplificó que las empresas que emiten podrían negociar con otras que no emiten. Otra opción es la de reducir las emisiones con el impulso a las tecnologías basadas en el uso de la energía generada a partir del viento y los biocombustibles.Si se pusieran en marcha, esos cambios globalmente junto con un uso más eficiente de la calefacción, la iluminación y los equipos electrónicos, con vehículos que funcionen con menos combustible.

Gore no se olvidó que estaba en la Argentina, un país que ya sufre los efectos del cambio climático, con sequías en el Norte, inundaciones más frecuentes, y hasta nuevas enfermedades como la última epidemia de dengue que se expandió entre enero y mayo pasados. “El mundo pasa por la mayor crisis ambiental de la historia y la Argentina juega un papel clave en la discusión global sobre el cambio climático”, afirmó. Lo dijo por la riqueza de los recursos naturales del país: los suelos fértiles, el agua, la importancia agrícola, ganadera y vitivinícola y por la “capacidad” de los argentinos: “Es una de las economías más importantes de América.

Su tradición fue y es valorada en todo el mundo. Tiene mucho en común con los Estados Unidos, pero mi país es el que tiene una responsabilidad mayor”.
El ex presidente vino al país invitado por la Universidad del Congreso y la Fundación Proyecto Cambio Climático para una serie de conferencias en el país. La primera fue ayer a las 11.15 en el Museo de Arte de Tigre, frente 350 estudiantes, funcionarios y empresarios. Hoy a las 11 estará en el auditorio de la Universidad del Congreso, en Mendoza, y a las 17 en el Hotel Internacional Potrero de los Funes, en San Luis.

En una charla ácida en Tigre, aseguró que las actividades humanas son la principal causa del cambio climático: la mayor parte del calentamiento de las temperaturas promedio del planeta observado durante el medio siglo pasado fue provocado en un 90% por la acción humana. Y las consecuencias ya se registran: entre las imágenes de desastres que mostró, desde huracanes hasta glaciares reducidos, Gore incluyó fotos de la sequía en el Norte argentino y del alud en Tartagal, en Salta, que ocurrió en febrero pasado. En ningún momento cuestionó el modelo de producción mundial, ni habló de desigualdades sociales. Sólo apuntó al cambio de energías. Y no llamó a movilizarse para defender el derecho humano a un ambiente sano, sino que invitó a sumarse “al movimiento”, y hacer cambios en los hábitos cotidianos.

Fuente: Clarín

nov 6
Jornada de Actualización Técnica en Charata, Chaco

La región muestra una brecha de 6 quintales entre lo que produce y lo que puede lograr. Cómo minimizar la dependencia del agua es una de las mayores preocupaciones de los especialistas. Fechas tempranas, rastrojo y cultivo antecesor son los elementos a tener en cuenta. La conclusión más importante de la jornada de ASAGIR en Charata fue que si se quiere lograr un buen cultivo, hay que aplicarle todo el conocimiento.

En el Chaco, el girasol es un cultivo estratégico y, algunas veces, irremplazable. Por sus condiciones ambientales y su rol en el movimiento económico de las explotaciones, lo último que quieren los productores es dejar de sembrarlo. Sin embargo, las dificultades son muchas y por eso la Asociación Argentina de Girasol concentró todos sus esfuerzos en acercar los últimos conocimientos sobre el cultivo en la región.

La jornada realizada en Charata ante más de 150 asistentes puso el eje en los aspectos productivos que podrían mejorarse para de esta forma mejorar la rentabilidad del cultivo. Está claro que el NEA tiene, en promedio de los últimos 9 años, una menor productividad que el Oeste y el Sudeste de la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, de acuerdo a los primeros resultados del Proyecto Brechas, que ASAGIR lleva adelante desde hace poco más de un año, la diferencia de rendimiento entre la media de los productores y la de los ensayos es de 6 quintales, una cifra inferior a las zonas más productivas. “Al NEA le cuesta subir el techo, pero podríamos decir que sus productores hacen las cosas mejor que el resto de los girasoleros del país”, sintetizó Antonio Hall, profesor de la Facultad de Agronomía de la UBA y uno de los mayores responsables del Proyecto.

En los ensayos más rendidores, el NEA muestra 22 quintales por hectárea. Su techo, en las mejores condiciones, llega a los 36. De allí que el desafío para ASAGIR sea potenciar los rindes. “Nuestra meta es poder determinar cómo avanzamos de los 16 qq/ha que se obtienen generalmente a los 22 que se pueden esperar”, aseguró Hall. Para ello, a través de Brechas, la Asociación combina información de suelos, sistemas de manejo, registros climáticos extendidos y los integra por medio de un modelo de simulación que explora el funcionamiento del cultivo.

¿Cómo avanzar?
Entre las problemáticas que aquejan al NEA, el investigador resaltó la disponibilidad de agua, las heladas tardías y la radiación y la temperatura en el período de floración. El inicio de la lluvia es el mayor condicionante hacia el momento de la fecha de siembra. “El rendimiento va a depender mucho de cuánta agua le venga del cultivo antecesor; por eso, es importante ver el rastrojo con que se cuenta, cuál es la estructura del suelo, que el antecesor sea amigable, la fecha de siembra y que el barbecho sea limpio”, recomendó Hall.

Según él, en lo que hace a la fecha de siembra, retrasarla trae ventajas cuando falta agua. En cambio, el efecto del rastrojo aumenta mucho en los años malos a medida que el productor atrasa la siembra. “La clave es minimizar la dependencia de las precipitaciones del año para la siembra y generar rendimiento a partir del manejo del suelo, el rastrojo y el cultivo antecesor, de modo de obtener disponibilidad de agua hacia el 1 de mayo”, concluyó el experto.

Por su parte, Jorge Mercau, especialista de la UBA que participa del Proyecto, añadió que cada milímetro de agua ganado, a la siembra, equivale a 7 kilos de girasol. “Ese dato es más que importante si consideramos que el antecesor y el rastrojo pueden permitir ganar 100/150 mm”, remarcó.

Iván Vrdoljak, productor y breeder de girasol en Chaco, sostuvo que la forma de estabilizar la producción que han empleado en los últimos 12 años fue el manejo de agua con la siembra directa. “La siembra directa nos ha llevado a estabilizar los rindes. Es clave seleccionar los híbridos de acuerdo a la fecha de siembra y determinar las densidades de acuerdo a la disponibilidad de agua”, apuntó.

Vrdoljak fue claro en su alocución: “si queremos tener un buen cultivo tenemos que ponerle más conocimiento: tenemos que aprender a usar herbicidas y fertilización”. Para él, la fertilización es un factor clave, debido a que Chaco ofrece una gran heterogeneidad de suelo. “Es en el cultivo invierno-primaveral donde podemos hacer el uso del nitrógeno eficiente; hay que sembrar aplicando nitrógeno adecuadamente”, sostuvo.

Plagas y enfermedades
Facundo Quiroz, investigador de la Experimental Balcarce del INTA, señaló que muchas de las enfermedades con las que trabaja se hacen presentes en el NEA, aunque su permanencia es diferente. Estas son prácticamente endémicas y producen reducción de los rendimientos en la mayoría de los años. Entre ellas se encuentran: mancha de la hoja por Septoria, mancha de la hoja por Alternaria, roya negra por Puccinia helianthi, mancha negra de tallo por Phoma, podredumbres de la base del tallo por Sclerotinia y podredumbre de la base del tallo por Macrophomina.

El hombre del INTA advirtió que “la siembra directa favorece el desarrollo de Alternaria, Septoria y Phoma” y recomendó tomar las precauciones pertinentes. Así, la rotación de cultivos, la sanidad de semilla y las fechas de siembra tempranas son herramientas de manejo que ayudan a prevenir.

En tanto, Mariano Cracogna, especialista de INTA Reconquista, se refirió a la incidencia de las fechas de siembra en la presencia de los insectos y sostuvo que “cuando nos salimos de las fechas de siembra es cuando se justifica más la protección del cultivo”. El especialista agregó que, a partir del otoño, sembremos cuando sembremos, los insectos están igual y por eso destacó la importancia del curado de la semilla. “Es lo que nos permite aumentar el coeficiente de logro. Hoy estamos sembrando 60 mil semillas y estamos logrando más de 50/55 mil”, graficó.

Sobre las fechas más tardías, Cracogna manifestó que “a medida que uno atrasa, los riesgos de enfermedades son mayores porque las temperaturas aumentan; por eso, hay que intensificar el monitoreo y en algunos casos pensar una aplicación”. Según él, en el NEA, una fecha de siembra tardía es sinónimo de roya negra, por lo cual allí la aplicación de fungicidas es clave.

Mercado
El panel de Mercado estuvo a cargo de Santiago Sánchez, de Aceitera General Deheza S.A., quien sostuvo que el aceite de girasol perdió la prima que supo tener en 2008 por sobre el resto de los aceites. “Hoy vale menos que el de soja y el de colza”, aseveró.

Sánchez sostuvo que el producto venía de dos años en que la producción había subido más que la demanda y que luego se fue revirtiendo la tendencia. “Este año, aunque la producción va a subir, la demanda de aceites y grasas también”, aclaró.

La mayor preocupación de ASAGIR pasa por la oferta que viene del Mar Negro y que, si bien está habiendo pérdidas por sequía en Rusia y Ucrania, generará un saldo exportable importante. “Mejoraron en logística y están ganando participación en el comercio mundial a expensas de Argentina; claramente estamos en desventaja frente a ellos”, agregó.

En el análisis de Sánchez, uno de los factores que complica al sector exportador argentino tiene que ver con las complicaciones que derivaron del impedimento de carga de barcos el último año. “Cada día eran 50 mil dólares perdidos y hemos extraviado la confianza de los compradores”, indicó. El tercer punto preocupante es que la Unión Europea se ha vuelto muy estricta con residuos de insecticidas que detectan en los embarques, “así que hay que estar atento en cuanto a los mecanismos de producción”.

Sobre lo que viene, Sánchez señaló que, de acuerdo con el último reporte de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, de 2,2 millones de hectáreas la superficie de girasol caerá a 1,9 millones. “Cuanto más se achique nuestra producción, menor será la oferta y eso se reflejará en los precios. Tenemos que tener en cuenta que el mundo tiene girasol de Ucrania, pero también necesita girasol de Argentina”, apuntó.

Sánchez concluyó que si bien la soja tiene un programa muy apretado hasta febrero, a corto plazo es difícil que el girasol le gane, pero a mediano plazo “hay factores alcistas: el niño, Malasia e Indonesia, la demanda de biocombustibles que sigue funcionando, China e India; todo esto se debería reflejar en mejores precios a futuro”.

Fuente: SAVIA Comunicación

nov 6
El INTA participó de la secuenciación genética de la papa, el tercer cultivo más importante del mundo, llevada a cabo por un consorcio internacional de científicos. El hallazgo podría revolucionar los programas de mejoramiento y el modo de explorar la diversidad del germoplasma. A futuro, se anuncia un panorama entusiasta y con enormes posibilidades.

Un grupo internacional de científicos de 14 países, que incluye a investigadores del INTA Balcarce -una unidad pionera en el estudio y mejoramiento de la papa-, anunció el descubrimiento de la secuencia del genoma de ese cultivo, tercero en importancia alimentaria mundial.

El hallazgo permitirá entender cómo funciona la papa, un valioso miembro de la familia de las solanáceas, para identificar genes fundamentales que puedan perfeccionar el rendimiento y la sanidad, así como los aspectos nutricionales e industriales de la producción. Al mismo tiempo, el descubrimiento podría revolucionar tanto los programas de mejoramiento genético como la manera de explorar la diversidad del germoplasma.

“El INTA Balcarce ha participado en este proceso dentro de un consorcio internacional, creado por la Universidad de Wageningen y del cual participamos distintas instituciones”, explicó Sergio Feingold, director del Laboratorio de Agro-Biotecnología de esa unidad y referente institucional del proyecto. Ese laboratorio contribuyó con la secuenciación parcial del cromosoma 3, la secuencia completa de la mitocondria y con la construcción de un mapa genético que identifica la localización de todos los fragmentos secuenciados por los socios del consorcio.

El consorcio de secuenciación del genoma de la papa -PGSC, por sus siglas en inglés-, comenzó este trabajo en 2006 y hoy, adelantándose un año a su programa, dio a conocer el primer borrador del genoma ensamblado. Ese documento se actualizará en los próximos meses a medida que se generen datos adicionales, incluyendo la anotación de los genes, identificación del transcriptoma y análisis de genes críticos a la producción de papa.
De acuerdo con Feingold, “el acceso a esta información ayudará a los científicos en el mejoramiento de la productividad, la calidad, valor nutricional y resistencia a los patógenos de nuevas variedades”.

Muchas promesas
Consultado acerca de los beneficios que implica semejante logro, Feingold detalló: “Vamos a poder identificar a todos los genes presentes en el genoma de la papa. Y esto trae muchas promesas: poder identificar aquellos genes relacionados con una mayor productividad, o productividad bajo condiciones de estrés, especialmente importante es lo que se refiere a sequía o altas temperaturas”.

Además, permitirá contar con una guía para identificar las variantes de esos genes presentes en los distintos bancos de germoplasma, como los que tiene el INTA.

Y más importante aún es que, como indicó el especialista, los mejoradores de papa podrán acortar los 10 o 12 años actualmente necesarios para obtener nuevas variedades. “Esto permitiría reducir alguno de estos tiempos, pudiendo identificar la presencia de variantes de genes deseables mediante tecnologías moleculares de detección de ADN, en algunos genotipos seleccionados”, dijo, y concluyó: “Y la idea es que sí, esto podría reducir los tiempos de la generación de variedades”.

Grandes posibilidades
Por otra parte, al contar con el “catálogo completo” de los genes que tiene la papa, la comunidad científica podría –por ejemplo– “mejorar la capacidad nutricional o conseguir mayor productividad, si bien eso es más difícil porque no están definidos los genes de productividad, pero sí podemos saber cuáles son los genes de resistencia a sequía que están definidos en otros cultivos”, explicó Feingold.

En este sentido, destacó que “la papa es como la prima hermana del tomate y posee muchos genes parecidos, al igual que con otras solanáceas –tabaco, pimiento, berenjena–. O sea que la información puede traer beneficios extendidos a otras especies”.

Los investigadores también podrán realizar un trabajo de mejoramiento genético convencional –en este caso asistido por marcadores– o mediante estrategias de transformación genética, que en este caso no serían transgénicos –desde el punto de vista estricto de la palabra porque “transgénico” quiere decir que viene de otro genoma y en este caso vendrían del mismo–.

“Básicamente, lo que se puede hacer es empezar a estudiar los caracteres a través del gen que es responsable de esos caracteres. Nosotros contamos en Sudamérica con la mayor diversidad de papas que existe en el mundo, lo que podemos hacer es ver todas las variantes que existen y elegir la que presenta mayor beneficios. Por un lado, es una herramienta para explorar la riqueza genética local, y por el otro lado, para mejorar en cosas tan variadas como variados sean los intereses”.

Uno de los potenciales trabajos de investigación que se abrirán a partir del hallazgo estará ligado a la resistencia a enfermedades, “en vencer la resistencia bacteriana. También tenemos que pensar en la calidad nutricional o mejorar el producto desde el punto de vista de las necesidades de la industria”, como la utilización del almidón como sustituto de los plásticos.

Sin dudas, uno de los ejes de la futura investigación estará sustentado en la búsqueda de resistencia a sequía. “Hoy podemos regar la papa pero el costo del agua de riego cada vez va a ser mayor”, reconoció Feingold.

“Y podemos pensar en lo que se conoce como metabolitos secundarios, que son compuestos químicos que sintetizan las plantas bajo una ruta metabólica específica. Si sabemos cómo funciona y tenemos intereses en aumentar la producción de alguno de ellos, podemos ir haciendo ingeniería metabólica para tener un producto que podría tener algún interés farmacológico o industrial, por ejemplo como compuestos antioxidantes, insecticidas, bactericidas. Esto aún no está explorado pero son posibilidades a futuro”, anticipó el especialista del INTA.

En este punto, Feingold remarcó que “el compuesto cancerígeno más importante para cáncer de ovario o de mama tiene un metabolito secundario que proviene de una planta y no se ha podido simplificar químicamente. Todavía no sabemos cuál de los 20.000 compuestos secundarios que tiene la papa podría ser utilizado en alguna aplicación farmacológica”.

Historia de un descubrimiento
El genoma de la papa tiene 12 cromosomas y se estima que posee 840 millones de pares de bases, lo que equivale aproximadamente a una cuarta parte del genoma humano.
Al inicio del proyecto, el PGSC empleó una estrategia en la que el trabajo se dividió entre los grupos miembros, repartiéndose cromosomas -o parte de éstos- y se trabajó en una línea diploide llamada RH89-039-16 (RH), desarrollada a partir de la papa cultivada Solanum tuberosum.

Sin embargo, el avance de las nuevas tecnologías de secuenciación (NGS) ocurridas en los últimos dos años, generaron un cambio de estrategia dentro del PGSC y, en 2008, se inició de manera complementaria la secuenciación de un genotipo generado especialmente. Ese genotipo posee una versión simple del genoma -diploide homocigota-, denominado DM1-3 516R44 (DM).

Actualmente, el PGSC está finalizando los datos de secuencia, tanto para RH como para DM, con el objetivo final de obtener una secuencia de alta calidad para fines de 2009 -un año antes de lo programado inicialmente-.

La combinación actual de datos de tres plataformas de secuenciación diferentes -que incluyen 2 NGS- da como resultado una cantidad de información de secuencia que representa 70 veces la longitud del genoma (70X). El ensamblaje generado abarca el 95% de los genes de la papa y fue posible gracias a un algoritmo recientemente desarrollado por un miembro del PGSC, el Instituto de Genómica de Pekín -China-.

“Se ha terminado la primera etapa, pero este es un proceso continuo de mejoramiento de la secuencia generada”, expresó Feingold, quien consideró este momento como un punto de partida para identificar la funcionalidad de los genes que emerjan de la secuencia completa del genoma. “Para esto”, continuó, “nuestro laboratorio de Balcarce está desarrollando herramientas que permitirán establecer estudios de genómica funcional, para identificar qué hacen in vivo –o sea, dentro de la planta– algunos de estos genes que creemos importantes”.

El Consorcio
El PGSC comenzó en enero de 2006 como una iniciativa del Departamento de Mejoramiento de la Universidad de Wageningen -Holanda-, conformando un consorcio global de grupos de investigación de 14 países diferentes. Por Argentina participa el Laboratorio de Agro-Biotecnología del Área Agronomía del INTA Balcarce –Buenos Aires-.

Al mismo tiempo, Argentina conforma, junto con Perú, Brasil y Chile, un subgrupo que tiene como objetivo adicional aprovechar este proyecto para fortalecer las capacidades regionales en genómica y bioinformática. En esta línea, cuenta con el apoyo institucional del INTA y con fondos provenientes del Programa Cooperativo para el Desarrollo Tecnológico Agropecuario del Cono Sur (Procisur) y de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Números que hablan
18,5 millones de hectáreas es la superficie mundial sembrada.
60 kilos de papa por año consume, en promedio, cada argentino.
130 son los países donde se cultiva.
325 millones de toneladas se cosechan anualmente en los países productores
2008 fue el ciclo nombrado por la ONU como Año Internacional de la Papa.
5.000 variedades de papa existen en todo el mundo.
8.000 años pasaron desde su origen, en la cordillera andina.
72.000.000 de tn anuales produce China, líder mundial del sector, que aporta más del 20% del tonelaje global.
213.000.000 de tn se comen cada año, lo que convierte a la papa en el tercer cultivo de importancia mundial, después del arroz y el trigo.


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