nov 20

El refranero popular jamás tuvo tanto rigor científico: “A la leche nada eches”, dice la sugerencia, ahora atinada, pues para mejorar su calidad ya no harán falta añadidos en laboratorio. Técnicos del INTA Balcarce –Buenos Aires–, en colaboración con el INTI Lácteos, lograron leche más saludable mediante una alimentación estratégica del ganado vacuno y caprino, que implica suplementar a los animales con oleaginosas, aceites y/o derivados. Como resultado, se obtuvo una leche de menor contenido graso con su fracción hipercolesterolémica atenuada y con mayores niveles de ácido linoleico conjugado (CLA) y ácido vaccénico (AV).

Así, se desarrolló una leche funcional, es decir, con propiedades adicionales sobre la salud de los consumidores, que van más allá del beneficio clásico del aporte de nutrientes (proteínas, grasas, azúcares, minerales) al aportar biomoléculas como el AV y el CLA, que presentan promisorias propiedades antitumorales, antiaterogénicas y antidiabéticas.

“Estos lácteos no deben verse como un medicamento, sino como una medida preventiva que funciona como un eslabón más en un contexto de hábitos saludables de vida”, aclaró Gerardo Gagliostro, del grupo Nutrición, Metabolismo y Calidad de Producto del INTA Balcarce.

De acuerdo con Miguel Taverna, coordinador del Programa Nacional Leches del INTA, “el objetivo de estas investigaciones fue aumentar la calidad integral de la leche, para darle un carácter más funcional y generar productos con mayor valor, que es una línea del Programa”. Taverna explicó que los resultados han sido “muy alentadores”, por lo que “se espera pasar a una etapa comercial para hacer un desarrollo con una empresa privada”.

Diversos trabajos publicados por el equipo INTA-INTI –ver INTA Informa #444, #469, #486 y #495–, demostraron que estas propiedades benéficas presentes en la leche cruda se mantienen intactas en las leches pasteurizadas, el yogurt y los quesos –crema, Tybo, Port Salut y Sardo Argentino–, dando lugar a lácteos naturales funcionales sin el agregado exógeno de moléculas sintéticas.

La tecnología comenzó a ser aplicada en el proyecto piloto Lácteos Funcionales en Chivilcoy, para disponer en el corto plazo –diciembre de 2009– de quesos con estas propiedades al alcance del consumidor.

Estudios conducidos en los Estados Unidos, Francia y otras partes del mundo sugieren efectos “muy promisorios” en cáncer de mama, según el técnico de Balcarce, tanto en ensayos conducidos con ratas como sobre células humanas cultivadas in Vitro.

Según explicó el especialista, para una rata de unos 350 g de peso vivo, el consumo diario preventivo de CLA ronda los 0,015 g. “Una ingestión equivalente en el ser humano permite proponer que un consumo de 0,8 g/día de CLA podría ejercer un efecto terapéutico sobre el cáncer en una persona de unos 70 kg”, expresó.

“El relevamiento bibliográfico sugiere que el cáncer mamario es uno de los más sensibles al efecto citotóxico de estas moléculas”, dijo Gagliostro. La bibliografía consultada propone que la dosis de agentes utilizados en tratamientos de quimioterapia podría reducirse a la mitad en un consumidor que ingiera 800 mg diarios de CLA.

Según resultados obtenidos y publicados por el INTA Balcarce y el INTI Lácteos, “el consumo de unos 90 g de queso Sardo Argentino o unos 140 g de queso Tybo Argentino producidos en Chivilcoy con la leche alto CLA obtenida en el tambo experimental del INTA Balcarce, permitiría alcanzar la dosis juzgada como protectora contra el cáncer y sobrepasar la dosis ateroprotectora”, detalló el investigador.

De la soja a la leche

La suplementación del ganado lechero con oleaginosas, aceites y/o subproductos –borras de girasol o soja– permite que la leche pierda parte de su fracción hipercolesterolemica y acumule otras moléculas que protegen al consumidor de determinadas enfermedades. De acuerdo con Gagliostro, “las últimas investigaciones se basaron en incorporar derivados de soja en la dieta de las vacas lecheras, en un proyecto que implica intervenir en la cadena de valor que va de la soja a la leche”.

La combinación de granos oleaginosos con inhibidores de biohidrogenación ruminal –aceite de pescado– permitió obtener las más altas concentraciones de CLA en la leche.

Gagliostro indicó, además, que esta tecnología es aplicable a leches y lácteos de origen caprino: “Tenemos ensayos conducidos en cabras donde hemos comprobado que la respuesta es más espectacular que en las vacas en términos de generación neta de AV y de CLA y muy estable en el tiempo –al menos 150 días de lactancia–”.

Informes: Prensa INTA, (011) 4339-0589, prensains@correo.inta.gov.ar

nov 6
15 puntos para enfrentar la campaña

“El cultivo está sufriendo un proceso de destrucción”, aseguró Ricardo Negri, presidente de ASAGIR. La oleaginosa define su futuro en los próximos 15 días y de no haber cambios a tiempo en las políticas fiscales el impacto se hará sentir hasta el 2011. Con la intención de ayudar en la decisión de siembra, toda la cadena consensuó un documento con recomendaciones productivas y comerciales para los productores.

La Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR) elaboró una serie de recomendaciones productivas y comerciales con el propósito de que el cultivo pueda hacer frente a un contexto que aún lo mantiene discriminado respecto de las bajas en las retenciones a las exportaciones. Se trata de un total de 15 tips para que los productores de las distintas regiones del país puedan mantener cierta rentabilidad en el negocio girasolero, una actividad clave tanto para la diversificación de la agricultura como para la supervivencia económica de regiones en que el cultivo es una salida muy importante (La Pampa, NEA, sudoeste de Buenos Aires).

El presidente de la entidad, Ricardo Negri, graficó cuál es la situación de la oleaginosa hoy: “el girasol está sufriendo un proceso de destrucción. La hectárea que no se siembre hoy, recién se podrá sembrar en octubre de 2010, se cosechará en marzo de 2011 y se va a cobrar en julio de 2011; es decir, lo que no solucionemos hoy, se trasladará 16 meses para adelante”. Y agregó que no queda mucho tiempo para corregir el camino: “el tiempo biológico para que se pueda hacer un cambio son los próximos 15 días. Después, se pierde la siembra”. La estimación para esta campaña es de 1.750.000 hectáreas, una de las peores superficies en su historia.

“Tenemos un sistema impositivo que está castigando al girasol con un nivel de retenciones fijadas al momento en que el aceite estaba a 1.400 dólares; hoy el aceite está a 750 y las retenciones son las mismas”, sostuvo. De acuerdo a los datos que maneja ASAGIR, el girasol representa el 3,4% de la recaudación por retenciones y cada punto le significa al fisco un ingreso de 9 millones de dólares, lo que no parece una suma importante para el Estado, pero es clave para la salud de la producción. En comparación, la recaudación por punto de retención a la soja es de 192 millones de dólares.

Desde la cadena insistieron en que las retenciones son un pésimo impuesto. “Estamos poniendo gravámenes donde nuestros competidores a nivel internacional subsidian”, dijo Negri.
En la actualidad, el rinde de indiferencia, en campo propio de girasol, está en el orden de los 1.200 kilos, pero la agricultura se está haciendo en una 60% en campos alquilados. “En campo propio, la cuenta todavía da, en campo alquilado, el girasol está eliminado”, remarcó Negri. Jorge Ingaramo, asesor económico de la entidad que nuclea a la cadena, afirmó que, para un campo alquilado, la retención tendría que ser 0. “Como no lo vemos posible, bajando el nivel de retenciones a uno parecido al de maíz, se puede bajar el rinde de indiferencia mucho y subir, aproximadamente, 70 dólares el margen bruto. A los rindes promedios nacionales, los 13 puntos de retenciones que hay de diferencia entre girasol y maíz son 70 dólares por hectárea de un paquete tecnológico (insumos) que cuesta 140”, detalló el economista.

¿Qué hacer?
El Proyecto Brechas que desde hace más de un año lleva adelante ASAGIR ha permitido establecer que existe una brecha entre los rendimientos promedio del país y los rendimientos logrables de 1.000kg. Pero si se logra disminuir esa brecha en un 50%, los rendimientos medios pasarían de 1.7 a 2.2 t/ha con beneficios para el productor, el sector y el país.

El documento alcanzado por toda la cadena girasolera, brinda 10 puntos productivos clave para reducir esa diferencia:

1) Barbecho y SD
El agua almacenada en el suelo previo a la siembra (140-160mm) puede representar el 30% del consumo total de agua de un girasol de 2500 kg/ha.
Mantener la limpieza de los lotes permitirá una siembra en época y un desarrollo inicial óptimo. Si el lote está enmalezado se pueden perder, en el mes previo a la siembra, hasta 60mm de agua y comprometer seriamente el rendimiento futuro.
La Siembra Directa provee mayor cobertura y más humedad a la siembra, hasta 40 mm más que con labranza convencional. Los mejores resultados se observarán a los 2-3 años de iniciada una rotación con este sistema, una vez que la estructura del suelo permita crecimiento y rápida profundización de las raíces. Es entonces cuando puede incluirse al girasol con este sistema de siembra.

2) El Híbrido
Elija entre los híbridos de mejor comportamiento en los últimos dos años. Utilice los dos ensayos más cercanos al lugar donde implantará su cultivo observando el factor que más ha limitado la producción en esos lotes. Por ej.: si su problema es vuelco, observe primero esa condición y después rendimiento, no al revés.

3) Densidad y distribución de plantas
Obtener un girasol de 40-50.000 plantas/ha y una buena distribución es otro de los pasos para llegar a rindes máximos. Evalúe, sin embargo, densidades de 35.000 pl/ha en ambientes escasos en lluvias, en suelos con muy baja capacidad de retención hídrica (suelos muy arenosos) o en suelos con profundidad limitada.
Es vital:
- La elección de la placa, la velocidad de siembra y la calidad de la sembradora y sus accesorios.
- El monitoreo de plagas en los estadios iniciales (hormiga, tucura, grasienta, babosas, etc.).
- La calidad de semilla (PG y VG).
Los 2 últimos aspectos son fundamentales en siembras tempranas con bajas temperaturas de suelo y período prolongado siembra-emergencia.

4) Control de malezas
La elección del herbicida o sistema de control se debería realizar teniendo en cuenta las malezas existentes en su lote y que cada sistema tiene malezas que controla y otras que no.

5) Fertilizantes
El uso de un arrancador como Fosfato Diamónico (40 kg/ha) nos ayudará a tener un cultivo más parejo y un mejor desarrollo de raíces. Si logramos que el sistema radicular explore rápidamente el suelo, podremos reducir los efectos de un stress hídrico posterior. Es recomendable que esta fertilización sea al costado y debajo de la semilla debido a que el fertilizante en la línea puede resultar fitotóxico para la planta.
Si tiene señales que indican que su lote puede rendir más de 1.800 kg/ha, agregue 40-50 kg/ha de fertilizante fosforado y 40-50 kg/ha de N, como urea, (80 kg/ha).

6) Tratamiento de semillas
Elija semilla curada en origen, donde la uniformidad de dosis y cobertura están aseguradas. Existen evidencias sobre el impacto en el número de plantas logradas.

7) Insectos
Esté dispuesto a su control teniendo en cuenta los umbrales recomendados. Los insectos afectan, principalmente, en siembra y floración. Cada uno demanda monitoreo y decisiones específicas.

8) Enfermedades de fin de ciclo
Existe tecnología desarrollada que indica la conveniencia de su control en planteos de alta producción. Si tiene evidencia de que su lote puede rendir más de 2.200kg, considere la aplicación de fungicidas.

9) Aves
Considere anticipar la cosecha mediante el uso de defoliantes.

10) Cosecha
Esté atento a la humedad del grano: los híbridos actuales permanecen verdes aún con grano ya seco. Evalúe la conveniencia de pagar algún punto de secada por algún camión respecto de las pérdidas que ocasiona esperar.

Comercialización
Estos son los cinco puntos a tener en cuenta a la hora de definir una estrategia de venta y fijación de precio del producto.

En materia de comercialización, hay dos aspectos que deben ser tenidos en cuenta. Por un lado, los residuos de fitosanitarios en los aceites argentinos y luego las características de la comercialización del producto. Por lo general, los análisis de márgenes de molienda toman una paridad teórica referida al mercado de Rotterdam, asumiendo que vender en la UE es un simple trámite. La realidad es que se trata de un mercado fuertemente restringido para Argentina, por el alto contenido de pesticidas en nuestro aceite de girasol. Es un tema muy serio y puede resultar en una barrera para-arancelaria que impida el libre acceso del aceite a la UE, principal destino del aceite de girasol argentino. El origen argentino está perdiendo terreno en relación al del Mar Negro, que no tiene ese problema.

1) El precio “pizarra” refleja sólo las operaciones informadas
Las operaciones más frecuentes entre productores y/o acopiadores con la industria y la exportación son: a) ventas a futuro (“forwards”), b) disponible contra entrega y c) entrega con precio a fijar. La venta a fijar por precio “pizarra” ha sido la operatoria más utilizada, principalmente en campañas con altas producciones, y también la más conflictiva.
Los precios “pizarra” son una cotización sólo indicativa (orientativa), determinada por la comisión de “semaneros” (representantes de la oferta, la demanda y la intermediación) de las Cámaras Arbitrales, para los principales puertos de entrega. Esa comisión fija una cotización que refleja el promedio de las operaciones reportadas por los operadores, normalmente sobre ese puerto, que son menos que el total de las efectuadas. Es válida para transacciones que la tomen como base. Su adopción como precio referencial no es obligatoria al celebrar los contratos, pudiendo optar las partes por otras alternativas, como por ejemplo el precio condición fábrica de una industria sobre un punto de entrega determinado, el precio de los mercados de futuros cuando estos existan y tengan liquidez, o el valor de otro cultivo, más o menos una prima o un descuento a pactar.
La percepción general de los productores es que los precios “pizarra” no reflejan el valor de la mercadería disponible, dado que asocian el disponible con los máximos pagados en una fecha determinada por ciertos lotes, mientras que la pizarra refleja el promedio de las cotizaciones informadas a los semaneros por los operadores. Toda la masa de granos entregada a fijar no entra para nada en la puja oferta/demanda que sería sí la que determina los precios del mercado.

2) Hay muchos precios para el girasol
En la Argentina, la industria y la exportación de soja están concentradas alrededor de Rosario y los puertos del Paraná; consecuentemente es fácil disponer de un solo precio de referencia. El girasol, en cambio, está geográficamente disperso y, al igual que en otros países, hay variadas situaciones, negocios y precios.
La industria y la exportación tienen localizaciones próximas al mercado consumidor local, a los puertos y/o a la materia prima. El cultivo de girasol se ha ido desplazando hacia regiones distantes a los puertos. Hay menos capacidad instalada industrial (escala) destinada a girasol que a soja y está ubicada según la logística de cada empresa.
Por otra parte, el girasol es “menos commodity” que la soja. Hay producción de variedades (oleico), que se hace por contrato, y además la industria bonifica por calidad y porcentaje de aceite, a partir de un precio base. Habitualmente, se negocia el pago de los fletes, junto con el precio del producto. Por ello, hay diversos valores finales al productor, según localización, necesidad de una industria específica según sus contratos, modalidad comercial y calidad de materia prima (por ejemplo, el día 28-09-09, se publicaron valores del disponible para ocho ciudades y/o puertos con un rango de $/t 705 a 730, más dos modalidades comerciales, que fueron en dólares: a) con entrega y pago en marzo para los puertos del Sur de Buenos Aires y b) entrega y pago diciembre-enero en puertos del Paraná).

3) Si maneja el físico, mejorará su estrategia de comercialización
La opción entrega a fijar, con precio base en una pizarra, podría tener algunas ventajas. Si el productor entrega el físico al acopio o a la industria no incurre en los costos de almacenamiento, incluida la amortización de la inversión. Esta ventaja se transforma en un costo para el comprador, que lo induce a recuperarlo (a través de un menor precio en las operaciones disponibles), ya que le interesa minimizar el costo de la materia prima.
Por su parte, el control físico de la mercadería asegura al productor una mayor capacidad de negociación, lo que le permitiría obtener en una fecha determinada el máximo pagado por una industria o un exportador, sobre la plaza logísticamente más conveniente. Naturalmente, el control físico de la mercadería no es gratuito, ya que exige inversiones en instalaciones de acondicionamiento y almacenaje así como otros costos: mantenimiento de la calidad, seguros o intereses sobre el capital, entre otros. Resulta lógico, entonces, que un mayor valor del disponible sea un premio que sólo perciben los productores que manejan su mercadería. Considere, entonces, seriamente, almacenar incluyendo el uso de bolsas. Esto no garantiza mayor rentabilidad; sólo permite negociar mejor, a la vista de los costos de retener.

4) Todo el girasol del mundo es la mitad de la soja argentina
Como EE.UU. no es un productor importante de girasol, no hay (como para los otros cultivos) un mercado como el de Chicago, al cual acceden operadores comerciales de todo el mundo como cobertura del riesgo de precio. Hay una referencia internacional, que es el precio del aceite en Rotterdam, formado por contratos recopilados estadísticamente, entre exportadores e industrias de distintos países e importadores o industrias y usuarios de la Unión Europea. No es un mercado donde se pueda descargar el riesgo. Se trata de operaciones con entrega de mercadería, como cualquier exportación industrial.
La falta de un precio internacional de referencia se debe al bajo volumen de la producción mundial de girasol, tanto de semilla como de aceite, y a la dispersión geográfica de la producción y el consumo.
Al no existir mercados de futuros, se forman los mercados no institucionales, en los que sólo es posible negociar posiciones para unos pocos meses, resultando imposible arbitrar las más alejadas.
Esta imposibilidad de cobertura y la falta de una orientación a mediano plazo, son erróneamente interpretadas por muchos operadores como “falta de transparencia”, cuando en realidad se trata de un problema de iliquidez (número muy bajo de compradores y vendedores) a causa del tamaño y la gran dispersión geográfica del mercado.

5) El girasol argentino es “tomador de precios” en el mercado internacional
En la Argentina, el girasol se cultiva mayoritariamente para exportación, como aceite, harina o grano. Dado que tres cuartas partes del aceite producido se exporta en una campaña normal, y que la harina tiene un bajo valor relativo, más del 85% del precio del girasol se debe al valor internacional del aceite. Con un 26% del mercado, Argentina fue el segundo exportador mundial en la última campaña, luego de Ucrania. Vale decir que no tiene poder de fijación de precios y menos aún en los seis/nueve meses posteriores al ingreso de la producción proveniente de la región del Mar Negro, que comienza en septiembre de cada año. Hay sólo una ventana de oportunidad, que se amplía cuando la producción mundial cae, ya que somos el único exportador significativo del Hemisferio Sur.

Fuente: SAVIA Comunicación

nov 6

El cierre de Agrotendencias hizo foco en el cultivo de soja. ¿Qué hacer con un mercado distorsionado y con altos volúmenes? La recomendación del panel: “aprovechar los buenos precios que tenemos ahora o bien esperar a vender fuera de cosecha”.

“Hace un ratito uno de los expositores dijo que lo único seguro es la soja. Pero ¿cuán seguro es?”, se preguntó Ernesto Liboreiro, del INAI, a cargo de moderar el último de los paneles, el dedicado a las oleaginosas, que formó parte del Seminario Agrotendencias 09.

Los oradores convocados para desarrollar el tema fueron Gustavo López, consultor de Agritrend, y Dante Romano, consultor privado de Alabern Fábrega. Ambos hicieron foco en lo que está sucediendo con la soja a nivel local y mundial.

López aseguró a los presentes que la producción mundial de granos y semillas oleaginosas se mantiene creciente, también el consumo se expande de la mano de la mayor demanda de alimentos y nuevos usos como los biocombustibles. Todo esto da cuenta de un horizonte de precios sostenidos para los próximos años, a pesar de los últimos vaivenes, y buenas perspectivas para los países proveedores de materias primas y productos elaborados.

En el mundo, el 76 % de las casi 900 millones de hectáreas que se están sembrando son cereales, el porcentaje restante son oleaginosas, con fuerte predominio de la soja. En la Argentina ocurre lo inverso. Las 20 millones de hectáreas que se van a sembrar con soja hablan del fuerte proceso de sojización en detrimento de los cereales.

Para esta nueva campaña, se espera que la oferta mundial de la oleaginosa sea récord, con el liderazgo de Estados Unidos y Brasil, en tercer lugar aparece Argentina con perspectivas de producción de 52,5 M de toneladas. “Si a esto uno lo piensa en términos de MERCOSUR, estaríamos en una cosecha global en torno a las 124 millones de hectáreas”, dijo el consultor.

“Cuando uno revisa las proyecciones del USDA en relación a la posición Argentina como oferente mundial de granos y oleaginosas vemos cómo, de un cuarto puesto en trigo y segundo en maíz, pasamos, en 2009/10, a niveles marginales en trigo – bajamos a un ranking 10 o 12 – y nos ubicamos terceros en maíz. Solamente en este contexto se mantiene el complejo sojero con un market share del 32 % mundial”, detalló López.

Sobre la demanda, el consultor recordó que los los importadores siguen siendo los Chinos y la UE en poroto, la UE y los países del sudeste asiático en harinas y China e India en materia de aceites. Los principales crushers del mundo, de acuerdo a su capacidad, son hoy China, USA y Argentina.

De cara a lo que viene, López mostró una foto de una soja nevada en Estados Unidos. “Perdón, pero esta imagen nos genera expectativas de mejores precios a los argentinos, ante una potencial caída de stocks”, dijo.

Y hacia allí se dirigió el tema: ¿qué pasará con los precios? Con la producción de oleaginosos en ascenso comienza la recomposición de las existencias. Habrá oferta limitada hasta el ingreso de Sudamérica, lo que permitiría precios estables del complejo al menos en el primer semestre. El permanente ajuste de la relación maíz / soja permite inferir mayor adhesión a la siembra próxima de USA hacia este cereal, en detrimento de los oleaginosos, por lo cual, pensando en un ciclo 2010 / 11 podríamos tener una nueva expectativas de mejores precios para el ciclo siguiente por menor oferta.

Cómo moverse en el mercado local
Pero fue Dante Romano el responsable de echar luz sobre lo que sucede a nivel local. “Lo que vemos en los mercados internacionales no siempre es lo que pasa acá”, dijo el consultor. “Las regulaciones comienzan a generar algunos cimbronazos”, agregó.

Es necesario tener en cuenta el condimento financiero que tienen los mercados de grano. “Los inversores cada vez más están queriendo invertir en commodities para cubrirse de la devaluación del dólar”, dijo Romano para agregar luego que la soja se quedó atrasada respecto del dólar y del resto de los commodities.

Cuidado porque podríamos estar volviendo a asistir a ese plusvalor de la soja, del tipo burbuja. Cuidado, porque si paran estos compradores financieros pueden aparecer los vendedores reales y bajar el precio”, alertó.

En el mercado local no se ve reflejado lo que pasa en el mundo. “A raíz de las intervenciones, los mercados están perdiendo eficiencia y generan pérdidas para quien tiene que vender estos productos”, sostuvo.

A continuación, el consultor detalló que se estaba pagando la soja con descuentos de hasta 100 pesos la tonelada. “Hoy encontramos que si tomamos el precio de mercado y el que dice el gobierno hay diferencias. Con un precio de mercado de 1016 $/tt, una paridad de exportación en 1022 y la capacidad de pago de las industrias en 1044, el disponible se veía 965 pesos, en MATBA 977 y ROFEX 980”.

Para Romano, el apetito por soja está empezando a menguar, porque hay muchos convenios ya hechos. Entonces, la recomendación es: “aprovecho los buenos precios que tenemos ahora o bien espero a vender fuera de cosecha. Pero debemos tener en cuenta que todos nos vamos a ver obligados a vender a cosecha con precios débiles por problemas financieros que acarreamos de una mala campaña anterior que se suma a la compra de insumos financiados a cosecha. El otro tema que influye en la necesidad de vender a cosecha y la falta de espalda es la ausencia de otro cultivo para vender. Sin trigo, no hay ingresos en diciembre”, enumeró.

Yo no dejaría de aprovechar la suba actual en los mercados internacionales. La distorsión del mercado ha llegado para quedarse y nos está aislando”, insistió Romano.

Cuidemos la fuerte presión de venta a cosecha en un contexto de mercado muy débil. La suba actual puede ser la antesala de un ajuste negativo por fuerte oferta. La fuerte venta en cosecha generará debilidad de precio. La demanda y otros elementos podrán empujar los precios luego, pero es potencial. Lo que se deba vender en cosecha, cubrirlo ahora. Lo que se pueda esperar para vender luego tiene chances de mejorar”, detalló el consultor.

nov 6
El nuevo impuesto a los movimientos portuarios impulsado por el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, en el marco del proyecto de ley de Presupuesto 2010, generaría “una caída en el uso de fertilizantes y, como consecuencia de ello, en la producción agraria”.

La recaudación, en igual sentido, “podría descender unos u$s 6 millones”. Así lo indicaron la Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos (Ciafa) y la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Ciafe) en una carta enviada Scioli. Las entidades también enviaron copia de la misiva a la ministra de Producción nacional, Débora Giorgi, y la secretaria de Integración Nacional, María del Carmen Alarcón.

“La máxima recaudación esperable en los puertos de Buenos Aires sería de u$s 6 millones pero, si por el aumento de costos, el productor dejara de utilizar tan solo 7.000 toneladas de fertilizantes produciría 70.000 toneladas menos de granos. Así, el menor ingreso tan sólo en derechos de exportación sería de más de u$s 6 millones”, aseguraron las entidades.

Según Ciafa y Casafe, “Argentina es un país que importa tonelajes representativos de materias primas para fabricar fertilizantes y productos fitosanitarios, y, a su vez, parte de la producción local se moviliza a través de despachos de mercaderías entre puertos nacionales”.

El proyecto oficial, asegura la misiva, incluye un nuevo impuesto a todos los movimientos portuarios, de hasta $ 24 por ejemplo por cada tonelada descargada.

“Nos atrevemos a decir que esta medida, de orden recaudatorio, generará un efecto exactamente contrario”, se indica en la carta.

El nuevo tributo, para Ciafa y Casafe, “será obviamente trasladado a precios, en los que tendrá enorme incidencia, generando en el corto o el mediano plazo una disminución del comercio y la producci6n locales ya profundamente alicaídos”.

“En el estado actual de nutrición de nuestros suelos, el agregado de una tonelada de fertilizantes genera una mayor producción promedio de 10 toneladas de granos”, aseguran las entidades.

Según la misiva, “la venta de los insumos fertilizantes al agro cayó durante 2.008 un 33% con una disminuci6n de 1,2 millones de toneladas; a su vez, como era de esperar, la producci6n granaria en el último año también descendió por menor usa de tecnología, entendemos que la influencia del menor uso de fertilizantes rondó las 12 millones menos de granos”.

“Una tonelada de fertilizantes hoy tiene un valor promedio de u$s 350, las diez toneladas de granos o subproductos, que hoy se producen gracias a ella, que se dejarían de producir y de exportar hoy tienen un valor promedio en el mercado internacional de u$s 3.000. Esto implica solo en derechos de exportación u$s 900 sin considerar el Impuesto a las Ganancias o el mismo Impuesto a los Ingresos Brutos”, explican Ciafa y Casafe.

¿Habrá cambios?
El gobernador bonaerense anunciaría cambios en el proyecto de reforma tributaria original con el objetivo de “no perjudicar” a algunos sectores productivos. Una de las modificaciones posibles estaría relacionada con el impuesto al comercio exterior a través de los puertos.

La noticia no habría caído bien entre los diputados del bloque oficialista en Diputados. “No se puede creer la torpeza de la maniobra que está desplegando el Poder Ejecutivo en lo relativo al tratamiento de la Reforma Impositiva y, sobre todo, en lo que respecta a la creación de una nueva tasa en los puertos”, consideraron.

“Todo el mundo sabe que tuvimos que poner todo para lograr que 47 diputados se sentaran y aprobaran la Reforma Impositiva y advertimos sobre los inconvenientes que se producían concretamente en lo referente a las nuevas tasa en los puertos”, detalló un diputado que se mostró sin contemplaciones con quien asesora a Scioli en su relación con la legislatura.

Fuente: elenfiteuta

nov 6


El oficialismo quiere sancionar en menos de 15 días el proyecto para intervenir el mercado de arrendamientos. Modificaciones a iniciativa de Federación Agraria, no convencieron.
Más allá de las diferencias entre el proyecto presentado por el agro y las modificaciones que introdujo el oficialismo, la Ley de Arrendamientos Rurales busca poner límites a la concentración y el monocultivo. La realidad indica que frente a este estado de situación, hoy unos 2 mil productores trabajan el 50 por ciento de la tierra.
La normativa que impulsa el kirchnerismo está hecha sobre la base de un trabajo de Eduardo Macaluse, elaborado, a su vez, con el aporte de técnicos de la Federación Agraria Argentina (FAA). El original fue aprobado en la Comisión de Agricultura durante el conflicto agropecuario de 2008.
Ahora, ya tiene dictamen de comisión y está habilitado para tratarse en el Congreso hasta el 30 de noviembre próximo ya que luego el dictamen expira. Además, sólo hasta ese momento el bloque del Frente para la Victoria contaría con las voluntades necesarias para realizar una rápida aprobación de la iniciativa.
Entre otras cuestiones, la normativa establece en el artículo 6 que una persona física o jurídica sólo podrá alquilar un máximo de 10 unidades económicas. Así, por ejemplo, se estableciese que en Corrientes dicha unidad es de 300 hectáreas, entonces una empresa que opera en la provincia sólo podrá alquilar un máximo de 3000 hectáreas y no más.
Al mismo tiempo, obliga a sembrar granos, como maíz o trigo, en el marco de un plazo de cinco años. Sin embargo en las actuales condiciones del mercado local, se torna inviable el negocio agrícola en campos de terceros.
Si bien el proyecto original para regular el mercado de arrendamientos agropecuarios surgió hace años en el ámbito de la FAA, la entidad dijo por medio de un comunicado que el bloque oficial introdujo modificaciones importantes con las cuales no están de acuerdo.
Por ejemplo haber eliminado los gravámenes impositivos que tenían por objetivo frenar la concentración agropecuaria, la inversión financiera extra campo, que terminan desplazando al productor tradicional y debilitando a los pueblos del interior.
Justamente, el proyecto federado establecía para los pooles de siembra, fondos de inversión, fideicomisos financieros y sociedades anónimas mayores cargas tributarias a la hora de competir en la uso de la tierra con los genuinos chacareros.
Para los ruralistas dentro de ese marco se debería desprender una ley de arrendamientos que regule el uso y tenencia de la tierra en el país y asegure -en conjunto con otras- un modelo de desarrollo basado en el agricultor y no en los pooles de siembra.
Otra de las cuestiones que inquieta a los productores es que el gobierno nacional no ocultan que parte de la movida para sacar la norma incluyó la estudiada posibilidad de debilitar el frente que conforman las cuatro entidades agropecuarias nacionales desde marzo del año pasado.

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