
Los recursos naturales fueron considerados los actores estratégicos en el Congreso Forestal Mundial. Quedó en claro que el sector tiene potencial para nuevas alternativas como la bioenergía. Se lograron negocios por 36 millones de dólares.
La Argentina es el único país que organizó dos veces el Congreso Forestal Mundial que se convirtió en una gran oportunidad para ofrecer los productos y el potencial del país. Las razones están a la vista: posee una reserva de 33 millones de hectáreas de Bosques Nativos que albergan una gran biodiversidad. Tiene1,2 millones de bosques implantados que abastecen al 90 por ciento de la Foresto-Industria Nacional.
En el marco del XIII Congreso Forestal Mundial “Desarrollo Forestal, Equilibrio Vital”, que se desarrolló hasta ayer en Buenos Aires, el Secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la República Argentina, Homero Bibiloni consideró a los recursos naturales como “actores estratégicos” porque tienen un valor económico no sólo en términos de mercado, sino para el desarrollo de la vida en una comunidad.
Asimismo, agregó que en el paradigma del Siglo XXI aspectos como lo ambiental, lo productivo y el nivel de empleo y la inclusión social son variables que deben ser atendidas.
Mientras que el subdirector General de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Jan Heino, dijo que la crisis internacional impactó en el sector al caer la demanda de productos y por ende los puestos de trabajo.
Sin embargo, consideró que la coyuntura también representa una nueva oportunidad para generar otras políticas para el sector. En este sentido, se refirió al aumento de las zonas protegidas a nivel mundial y recordó que “el sistema forestal es crucial a la hora de hablar del cambio climático”.
Abogó por el ordenamiento forestal sostenible, que es parte del problema y no de la solución. Pidió reforzar los controles para prevenir la desertificación y la desforestación e incluir a la política forestal dentro de una estrategia integral de desarrollo social y económico.
BIOENERGÍA
Estudios recientes que se presentaron en el Congreso vaticinan que existirá un incremento en el uso moderno de la biomasa, como por ejemplo la producción de calor, de potencia.
Además de esto, habría interesados en desarrollar el biodiesel y los metanoles ya que en muchos países hay políticas y plantas para producir combustibles de segunda generación.
John Sanddler, Decano de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de British, Columbia (Canadá), disertó sobre la comercialización de la biomasa y el etanol.
Al respecto, opinó que “la bioenergía puede ser buena o mala, pero es la mayor contribuyente, la única fuente energía y tiene un papel fundamental en nuestra economía mundial”.
Subrayó la importancia de la producción de etanol y demostró la capacidad de Estados Unidos de producir maíz para reemplazar el 10 por ciento de estos combustibles utilizando maíz. “El año pasado cuando el precio del maíz subió Estados Unidos exportaba a niveles records”, indicó.
En cuanto a la tecnología expuso el ejemplo de la refinería del petróleo y dijo que Estado Unidos es uno de los países que más ha invertido en bioenergía. En este sentido, aseguró que esta actividad representa una oportunidad potencial para el sector.
Durante el Congreso también se habló de los bosques al servicio de la gente, donde participó Esteban Jobbágy, investigador independiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina. El especialista hizo referencia a lo que él denominó ciertos “mitos” que hay en torno de las plantaciones forestales: “Se dice que consumen mucha agua y secan la tierra. Es cierto. Pero también lo podemos ver desde otra perspectiva: Las plantaciones forestales pueden ser un regulador hidrológico y pueden mejorar las condiciones del agua”.
En nuestro continente las plantaciones forestales han tenido un gran crecimiento, sobre todo en lo que respecta a pinos y eucaliptos, fundamentalmente por las condiciones ecológicas que existen. El científico explicó que “éstas tienen una productividad prodigiosa para generar biomasa. Eso sin duda es una oportunidad. Por eso, hoy en el continente tenemos muchos focos forestales, aunque las plantaciones no son el principal uso que se le da a la tierra en la región”.
Jobbágy aclaró que a la hora de pensar en el agua hay que tener en cuenta el contexto y advirtió que el consumo en las plantaciones forestales va a variar en función de las características particulares de éstas. Pero además manifestó que “tenemos que aprender a utilizar eso; el uso de la tierra agrícola genera excedentes grandes con lo cual podemos compensar con plantaciones forestales. En ese sentido, la zonificación regional es importante, o sea qué zona nos interesa más forestar”.
RONDA NEGOCIOS
Un total de 205 empresas de los cinco continentes participaron de las rondas de negocios que se realizaron por primera vez en un Congreso Forestal Mundial.“Los objetivos principales fueron por un lado incrementar las redes comerciales y por el otro mostrar los productos argentinos al mundo”, explicó Daniel Maradei, quien tuvo a su cargo la coordinación del evento.
Asimismo, informó que participaron empresas de todo el mundo, principalmente de América latina, pero también de Europa, Asia, África y Ocenaía, que cerraron negocios por alrededor de 36 millones de dólares. Durante la Jornada se concretaron 1000 reuniones.
La mayor demanda la concentraron los productos de madera terminada, sobre todo pisos y decks. Además, la gama de oportunidades comerciales osciló desde las concesiones de bosques plantados, los productos forestales madereros y no madereros hasta la pasta y el papel, sin olvidar el carbono forestal y otros servicios ecosistémicos.
FORESTO INDUSTRIA
En el Congreso se realizó una charla sobre la industria y desarrollo que tuvo como disertante al representante ante la FAO de la Madera y el Papel, José Urtubey, quien se refirió al sector forestal-industrial en base a un desarrollo sostenible.
Con relación a la importancia económica, social y ambiental del sector forestal-industrial explicó que el año 2006 el comercio internacional registró 330 mil millones de dólares en productos y si a esto se le suman los números provenientes de la industria del mueble, hay que agregarle 54 mil millones de dólares.
“Esto demuestra claramente la importancia que tiene el sector en una economía mundial”.En el aspecto social, mencionó que alrededor de 1.200 millones de personas dependen de los bosques, y en cuanto al aspecto ambiental, adquiere suma importancia la actividad por la absorción y el sumidero de carbono, el combate frente a la desertificación y la preservación de la biodiversidad.
Aseguró que “el sector foresto-industrial contribuye con el uno por ciento del PBI global” y al mismo tiempo señaló que en un mundo con serios problemas de pobreza el desarrollo industrial puede crear un vínculo virtuoso de desarrollo estimulando el crecimiento de la infraestructura y los puestos de trabajo.
Por eso, en un mundo preocupado por el cambio climático, la industria de base forestal ofrece productos con un consumo relativo bajo de energía, producido de una fuente de materia prima renovable y reciclable. Asimismo, Urtubey dijo que la industria responsable es fuente de desarrollo sostenible y mencionó las condiciones para una industria próspera: Una política foresto-industrial que contenga un marco legal e institucional adecuado; acceso a la materia prima; infraestructura; recursos humanos; financiamiento y promoción de la investigación y la innovación.
Como conclusión Urtubey sostuvo que “el mundo ofrece posibilidades de crecimiento para el sector foresto-industrial y éste puede ser una gran oportunidad para el desarrollo sostenible. Por eso el desafío es crear las condiciones para una industria próspera, especialmente un marco legal, institucional y una política forestal a largo plazo”.