nov 20

El refranero popular jamás tuvo tanto rigor científico: “A la leche nada eches”, dice la sugerencia, ahora atinada, pues para mejorar su calidad ya no harán falta añadidos en laboratorio. Técnicos del INTA Balcarce –Buenos Aires–, en colaboración con el INTI Lácteos, lograron leche más saludable mediante una alimentación estratégica del ganado vacuno y caprino, que implica suplementar a los animales con oleaginosas, aceites y/o derivados. Como resultado, se obtuvo una leche de menor contenido graso con su fracción hipercolesterolémica atenuada y con mayores niveles de ácido linoleico conjugado (CLA) y ácido vaccénico (AV).

Así, se desarrolló una leche funcional, es decir, con propiedades adicionales sobre la salud de los consumidores, que van más allá del beneficio clásico del aporte de nutrientes (proteínas, grasas, azúcares, minerales) al aportar biomoléculas como el AV y el CLA, que presentan promisorias propiedades antitumorales, antiaterogénicas y antidiabéticas.

“Estos lácteos no deben verse como un medicamento, sino como una medida preventiva que funciona como un eslabón más en un contexto de hábitos saludables de vida”, aclaró Gerardo Gagliostro, del grupo Nutrición, Metabolismo y Calidad de Producto del INTA Balcarce.

De acuerdo con Miguel Taverna, coordinador del Programa Nacional Leches del INTA, “el objetivo de estas investigaciones fue aumentar la calidad integral de la leche, para darle un carácter más funcional y generar productos con mayor valor, que es una línea del Programa”. Taverna explicó que los resultados han sido “muy alentadores”, por lo que “se espera pasar a una etapa comercial para hacer un desarrollo con una empresa privada”.

Diversos trabajos publicados por el equipo INTA-INTI –ver INTA Informa #444, #469, #486 y #495–, demostraron que estas propiedades benéficas presentes en la leche cruda se mantienen intactas en las leches pasteurizadas, el yogurt y los quesos –crema, Tybo, Port Salut y Sardo Argentino–, dando lugar a lácteos naturales funcionales sin el agregado exógeno de moléculas sintéticas.

La tecnología comenzó a ser aplicada en el proyecto piloto Lácteos Funcionales en Chivilcoy, para disponer en el corto plazo –diciembre de 2009– de quesos con estas propiedades al alcance del consumidor.

Estudios conducidos en los Estados Unidos, Francia y otras partes del mundo sugieren efectos “muy promisorios” en cáncer de mama, según el técnico de Balcarce, tanto en ensayos conducidos con ratas como sobre células humanas cultivadas in Vitro.

Según explicó el especialista, para una rata de unos 350 g de peso vivo, el consumo diario preventivo de CLA ronda los 0,015 g. “Una ingestión equivalente en el ser humano permite proponer que un consumo de 0,8 g/día de CLA podría ejercer un efecto terapéutico sobre el cáncer en una persona de unos 70 kg”, expresó.

“El relevamiento bibliográfico sugiere que el cáncer mamario es uno de los más sensibles al efecto citotóxico de estas moléculas”, dijo Gagliostro. La bibliografía consultada propone que la dosis de agentes utilizados en tratamientos de quimioterapia podría reducirse a la mitad en un consumidor que ingiera 800 mg diarios de CLA.

Según resultados obtenidos y publicados por el INTA Balcarce y el INTI Lácteos, “el consumo de unos 90 g de queso Sardo Argentino o unos 140 g de queso Tybo Argentino producidos en Chivilcoy con la leche alto CLA obtenida en el tambo experimental del INTA Balcarce, permitiría alcanzar la dosis juzgada como protectora contra el cáncer y sobrepasar la dosis ateroprotectora”, detalló el investigador.

De la soja a la leche

La suplementación del ganado lechero con oleaginosas, aceites y/o subproductos –borras de girasol o soja– permite que la leche pierda parte de su fracción hipercolesterolemica y acumule otras moléculas que protegen al consumidor de determinadas enfermedades. De acuerdo con Gagliostro, “las últimas investigaciones se basaron en incorporar derivados de soja en la dieta de las vacas lecheras, en un proyecto que implica intervenir en la cadena de valor que va de la soja a la leche”.

La combinación de granos oleaginosos con inhibidores de biohidrogenación ruminal –aceite de pescado– permitió obtener las más altas concentraciones de CLA en la leche.

Gagliostro indicó, además, que esta tecnología es aplicable a leches y lácteos de origen caprino: “Tenemos ensayos conducidos en cabras donde hemos comprobado que la respuesta es más espectacular que en las vacas en términos de generación neta de AV y de CLA y muy estable en el tiempo –al menos 150 días de lactancia–”.

Informes: Prensa INTA, (011) 4339-0589, prensains@correo.inta.gov.ar

nov 6
15 puntos para enfrentar la campaña

“El cultivo está sufriendo un proceso de destrucción”, aseguró Ricardo Negri, presidente de ASAGIR. La oleaginosa define su futuro en los próximos 15 días y de no haber cambios a tiempo en las políticas fiscales el impacto se hará sentir hasta el 2011. Con la intención de ayudar en la decisión de siembra, toda la cadena consensuó un documento con recomendaciones productivas y comerciales para los productores.

La Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR) elaboró una serie de recomendaciones productivas y comerciales con el propósito de que el cultivo pueda hacer frente a un contexto que aún lo mantiene discriminado respecto de las bajas en las retenciones a las exportaciones. Se trata de un total de 15 tips para que los productores de las distintas regiones del país puedan mantener cierta rentabilidad en el negocio girasolero, una actividad clave tanto para la diversificación de la agricultura como para la supervivencia económica de regiones en que el cultivo es una salida muy importante (La Pampa, NEA, sudoeste de Buenos Aires).

El presidente de la entidad, Ricardo Negri, graficó cuál es la situación de la oleaginosa hoy: “el girasol está sufriendo un proceso de destrucción. La hectárea que no se siembre hoy, recién se podrá sembrar en octubre de 2010, se cosechará en marzo de 2011 y se va a cobrar en julio de 2011; es decir, lo que no solucionemos hoy, se trasladará 16 meses para adelante”. Y agregó que no queda mucho tiempo para corregir el camino: “el tiempo biológico para que se pueda hacer un cambio son los próximos 15 días. Después, se pierde la siembra”. La estimación para esta campaña es de 1.750.000 hectáreas, una de las peores superficies en su historia.

“Tenemos un sistema impositivo que está castigando al girasol con un nivel de retenciones fijadas al momento en que el aceite estaba a 1.400 dólares; hoy el aceite está a 750 y las retenciones son las mismas”, sostuvo. De acuerdo a los datos que maneja ASAGIR, el girasol representa el 3,4% de la recaudación por retenciones y cada punto le significa al fisco un ingreso de 9 millones de dólares, lo que no parece una suma importante para el Estado, pero es clave para la salud de la producción. En comparación, la recaudación por punto de retención a la soja es de 192 millones de dólares.

Desde la cadena insistieron en que las retenciones son un pésimo impuesto. “Estamos poniendo gravámenes donde nuestros competidores a nivel internacional subsidian”, dijo Negri.
En la actualidad, el rinde de indiferencia, en campo propio de girasol, está en el orden de los 1.200 kilos, pero la agricultura se está haciendo en una 60% en campos alquilados. “En campo propio, la cuenta todavía da, en campo alquilado, el girasol está eliminado”, remarcó Negri. Jorge Ingaramo, asesor económico de la entidad que nuclea a la cadena, afirmó que, para un campo alquilado, la retención tendría que ser 0. “Como no lo vemos posible, bajando el nivel de retenciones a uno parecido al de maíz, se puede bajar el rinde de indiferencia mucho y subir, aproximadamente, 70 dólares el margen bruto. A los rindes promedios nacionales, los 13 puntos de retenciones que hay de diferencia entre girasol y maíz son 70 dólares por hectárea de un paquete tecnológico (insumos) que cuesta 140”, detalló el economista.

¿Qué hacer?
El Proyecto Brechas que desde hace más de un año lleva adelante ASAGIR ha permitido establecer que existe una brecha entre los rendimientos promedio del país y los rendimientos logrables de 1.000kg. Pero si se logra disminuir esa brecha en un 50%, los rendimientos medios pasarían de 1.7 a 2.2 t/ha con beneficios para el productor, el sector y el país.

El documento alcanzado por toda la cadena girasolera, brinda 10 puntos productivos clave para reducir esa diferencia:

1) Barbecho y SD
El agua almacenada en el suelo previo a la siembra (140-160mm) puede representar el 30% del consumo total de agua de un girasol de 2500 kg/ha.
Mantener la limpieza de los lotes permitirá una siembra en época y un desarrollo inicial óptimo. Si el lote está enmalezado se pueden perder, en el mes previo a la siembra, hasta 60mm de agua y comprometer seriamente el rendimiento futuro.
La Siembra Directa provee mayor cobertura y más humedad a la siembra, hasta 40 mm más que con labranza convencional. Los mejores resultados se observarán a los 2-3 años de iniciada una rotación con este sistema, una vez que la estructura del suelo permita crecimiento y rápida profundización de las raíces. Es entonces cuando puede incluirse al girasol con este sistema de siembra.

2) El Híbrido
Elija entre los híbridos de mejor comportamiento en los últimos dos años. Utilice los dos ensayos más cercanos al lugar donde implantará su cultivo observando el factor que más ha limitado la producción en esos lotes. Por ej.: si su problema es vuelco, observe primero esa condición y después rendimiento, no al revés.

3) Densidad y distribución de plantas
Obtener un girasol de 40-50.000 plantas/ha y una buena distribución es otro de los pasos para llegar a rindes máximos. Evalúe, sin embargo, densidades de 35.000 pl/ha en ambientes escasos en lluvias, en suelos con muy baja capacidad de retención hídrica (suelos muy arenosos) o en suelos con profundidad limitada.
Es vital:
- La elección de la placa, la velocidad de siembra y la calidad de la sembradora y sus accesorios.
- El monitoreo de plagas en los estadios iniciales (hormiga, tucura, grasienta, babosas, etc.).
- La calidad de semilla (PG y VG).
Los 2 últimos aspectos son fundamentales en siembras tempranas con bajas temperaturas de suelo y período prolongado siembra-emergencia.

4) Control de malezas
La elección del herbicida o sistema de control se debería realizar teniendo en cuenta las malezas existentes en su lote y que cada sistema tiene malezas que controla y otras que no.

5) Fertilizantes
El uso de un arrancador como Fosfato Diamónico (40 kg/ha) nos ayudará a tener un cultivo más parejo y un mejor desarrollo de raíces. Si logramos que el sistema radicular explore rápidamente el suelo, podremos reducir los efectos de un stress hídrico posterior. Es recomendable que esta fertilización sea al costado y debajo de la semilla debido a que el fertilizante en la línea puede resultar fitotóxico para la planta.
Si tiene señales que indican que su lote puede rendir más de 1.800 kg/ha, agregue 40-50 kg/ha de fertilizante fosforado y 40-50 kg/ha de N, como urea, (80 kg/ha).

6) Tratamiento de semillas
Elija semilla curada en origen, donde la uniformidad de dosis y cobertura están aseguradas. Existen evidencias sobre el impacto en el número de plantas logradas.

7) Insectos
Esté dispuesto a su control teniendo en cuenta los umbrales recomendados. Los insectos afectan, principalmente, en siembra y floración. Cada uno demanda monitoreo y decisiones específicas.

8) Enfermedades de fin de ciclo
Existe tecnología desarrollada que indica la conveniencia de su control en planteos de alta producción. Si tiene evidencia de que su lote puede rendir más de 2.200kg, considere la aplicación de fungicidas.

9) Aves
Considere anticipar la cosecha mediante el uso de defoliantes.

10) Cosecha
Esté atento a la humedad del grano: los híbridos actuales permanecen verdes aún con grano ya seco. Evalúe la conveniencia de pagar algún punto de secada por algún camión respecto de las pérdidas que ocasiona esperar.

Comercialización
Estos son los cinco puntos a tener en cuenta a la hora de definir una estrategia de venta y fijación de precio del producto.

En materia de comercialización, hay dos aspectos que deben ser tenidos en cuenta. Por un lado, los residuos de fitosanitarios en los aceites argentinos y luego las características de la comercialización del producto. Por lo general, los análisis de márgenes de molienda toman una paridad teórica referida al mercado de Rotterdam, asumiendo que vender en la UE es un simple trámite. La realidad es que se trata de un mercado fuertemente restringido para Argentina, por el alto contenido de pesticidas en nuestro aceite de girasol. Es un tema muy serio y puede resultar en una barrera para-arancelaria que impida el libre acceso del aceite a la UE, principal destino del aceite de girasol argentino. El origen argentino está perdiendo terreno en relación al del Mar Negro, que no tiene ese problema.

1) El precio “pizarra” refleja sólo las operaciones informadas
Las operaciones más frecuentes entre productores y/o acopiadores con la industria y la exportación son: a) ventas a futuro (“forwards”), b) disponible contra entrega y c) entrega con precio a fijar. La venta a fijar por precio “pizarra” ha sido la operatoria más utilizada, principalmente en campañas con altas producciones, y también la más conflictiva.
Los precios “pizarra” son una cotización sólo indicativa (orientativa), determinada por la comisión de “semaneros” (representantes de la oferta, la demanda y la intermediación) de las Cámaras Arbitrales, para los principales puertos de entrega. Esa comisión fija una cotización que refleja el promedio de las operaciones reportadas por los operadores, normalmente sobre ese puerto, que son menos que el total de las efectuadas. Es válida para transacciones que la tomen como base. Su adopción como precio referencial no es obligatoria al celebrar los contratos, pudiendo optar las partes por otras alternativas, como por ejemplo el precio condición fábrica de una industria sobre un punto de entrega determinado, el precio de los mercados de futuros cuando estos existan y tengan liquidez, o el valor de otro cultivo, más o menos una prima o un descuento a pactar.
La percepción general de los productores es que los precios “pizarra” no reflejan el valor de la mercadería disponible, dado que asocian el disponible con los máximos pagados en una fecha determinada por ciertos lotes, mientras que la pizarra refleja el promedio de las cotizaciones informadas a los semaneros por los operadores. Toda la masa de granos entregada a fijar no entra para nada en la puja oferta/demanda que sería sí la que determina los precios del mercado.

2) Hay muchos precios para el girasol
En la Argentina, la industria y la exportación de soja están concentradas alrededor de Rosario y los puertos del Paraná; consecuentemente es fácil disponer de un solo precio de referencia. El girasol, en cambio, está geográficamente disperso y, al igual que en otros países, hay variadas situaciones, negocios y precios.
La industria y la exportación tienen localizaciones próximas al mercado consumidor local, a los puertos y/o a la materia prima. El cultivo de girasol se ha ido desplazando hacia regiones distantes a los puertos. Hay menos capacidad instalada industrial (escala) destinada a girasol que a soja y está ubicada según la logística de cada empresa.
Por otra parte, el girasol es “menos commodity” que la soja. Hay producción de variedades (oleico), que se hace por contrato, y además la industria bonifica por calidad y porcentaje de aceite, a partir de un precio base. Habitualmente, se negocia el pago de los fletes, junto con el precio del producto. Por ello, hay diversos valores finales al productor, según localización, necesidad de una industria específica según sus contratos, modalidad comercial y calidad de materia prima (por ejemplo, el día 28-09-09, se publicaron valores del disponible para ocho ciudades y/o puertos con un rango de $/t 705 a 730, más dos modalidades comerciales, que fueron en dólares: a) con entrega y pago en marzo para los puertos del Sur de Buenos Aires y b) entrega y pago diciembre-enero en puertos del Paraná).

3) Si maneja el físico, mejorará su estrategia de comercialización
La opción entrega a fijar, con precio base en una pizarra, podría tener algunas ventajas. Si el productor entrega el físico al acopio o a la industria no incurre en los costos de almacenamiento, incluida la amortización de la inversión. Esta ventaja se transforma en un costo para el comprador, que lo induce a recuperarlo (a través de un menor precio en las operaciones disponibles), ya que le interesa minimizar el costo de la materia prima.
Por su parte, el control físico de la mercadería asegura al productor una mayor capacidad de negociación, lo que le permitiría obtener en una fecha determinada el máximo pagado por una industria o un exportador, sobre la plaza logísticamente más conveniente. Naturalmente, el control físico de la mercadería no es gratuito, ya que exige inversiones en instalaciones de acondicionamiento y almacenaje así como otros costos: mantenimiento de la calidad, seguros o intereses sobre el capital, entre otros. Resulta lógico, entonces, que un mayor valor del disponible sea un premio que sólo perciben los productores que manejan su mercadería. Considere, entonces, seriamente, almacenar incluyendo el uso de bolsas. Esto no garantiza mayor rentabilidad; sólo permite negociar mejor, a la vista de los costos de retener.

4) Todo el girasol del mundo es la mitad de la soja argentina
Como EE.UU. no es un productor importante de girasol, no hay (como para los otros cultivos) un mercado como el de Chicago, al cual acceden operadores comerciales de todo el mundo como cobertura del riesgo de precio. Hay una referencia internacional, que es el precio del aceite en Rotterdam, formado por contratos recopilados estadísticamente, entre exportadores e industrias de distintos países e importadores o industrias y usuarios de la Unión Europea. No es un mercado donde se pueda descargar el riesgo. Se trata de operaciones con entrega de mercadería, como cualquier exportación industrial.
La falta de un precio internacional de referencia se debe al bajo volumen de la producción mundial de girasol, tanto de semilla como de aceite, y a la dispersión geográfica de la producción y el consumo.
Al no existir mercados de futuros, se forman los mercados no institucionales, en los que sólo es posible negociar posiciones para unos pocos meses, resultando imposible arbitrar las más alejadas.
Esta imposibilidad de cobertura y la falta de una orientación a mediano plazo, son erróneamente interpretadas por muchos operadores como “falta de transparencia”, cuando en realidad se trata de un problema de iliquidez (número muy bajo de compradores y vendedores) a causa del tamaño y la gran dispersión geográfica del mercado.

5) El girasol argentino es “tomador de precios” en el mercado internacional
En la Argentina, el girasol se cultiva mayoritariamente para exportación, como aceite, harina o grano. Dado que tres cuartas partes del aceite producido se exporta en una campaña normal, y que la harina tiene un bajo valor relativo, más del 85% del precio del girasol se debe al valor internacional del aceite. Con un 26% del mercado, Argentina fue el segundo exportador mundial en la última campaña, luego de Ucrania. Vale decir que no tiene poder de fijación de precios y menos aún en los seis/nueve meses posteriores al ingreso de la producción proveniente de la región del Mar Negro, que comienza en septiembre de cada año. Hay sólo una ventana de oportunidad, que se amplía cuando la producción mundial cae, ya que somos el único exportador significativo del Hemisferio Sur.

Fuente: SAVIA Comunicación

nov 6

Fertilizar Asociación Civil destaca que fertilizar soja eleva el rendimiento hasta un 20% y evita el desgaste de los suelos

Según el análisis de diversos factores, Fertilizar Asociación Civil, entidad cuyo objetivo es promover el uso responsable de la fertilización de cultivos y praderas, afirma que fertilizar soja es rentable. Primero, está demostrado que el cultivo responde a la fertilización; segundo, los diagnósticos de suelo reflejan la deficiencia de nutrientes clave para el cultivo; tercero, la relación insumo-producto es favorable y por último, la interacción con los inoculantes potencia la eficiencia de la fertilización.

El primer paso para desarrollar un esquema de fertilización de soja es el diagnóstico de los suelos. El Ing. Jorge Bassi, Presidente de Fertilizar, manifiesta que “La respuesta a la aplicación de nutrientes en soja y su interacción con la nodulación, ha quedado demostrada en una red de ensayos realizada por Fertilizar, INTA y la FAUBA. La respuesta a la aplicación de fósforo es importante en suelos francos con menos de 12 ppm de fósforo extraíble y menos de 15 ppm en franco arenosos”.

Flavio H. Gutiérrez Boem, Ing. Agr. – M.Sc. – Ph.D., destaca las necesidades de nutrientes de la soja y el rol de cada uno en el incremento de la producción. En este sentido, se puede predecir una deficiencia de fósforo mediante un análisis de suelo y valores críticos de disponibilidad, que se pueden corregir mediante la fertilización fosforada del cultivo. Los criterios para el cálculo de dosis son: fertilizar el suelo (enriquecer y mantener, disponibilidad objetivo) o fertilizar el cultivo (basado en la respuesta, la eficiencia en cada clase de disponibilidad y la relación de precios entre el grano y el fertilizante). Por otra parte, se han observado deficiencias de S en el centro sur de Santa Fe, sudeste de Córdoba, y norte, oeste y sur de Buenos Aires, asociadas al bajo contenido de sulfatos a comienzo del cultivo y a la baja capacidad del suelo de proveer sulfatos durante el ciclo (MO, MO/arc, erosión, uso agrícola). Tanto la provisión inicial de sulfatos como la mineralización posterior pueden ser afectadas por el cultivo antecesor en el caso de la soja de segunda. No se ha desarrollado aún un método de diagnóstico que permita predecir con una precisión aceptable una deficiencia de azufre en el cultivo de soja de primera. En cuanto al nitrógeno, afirma que las aplicaciones de altas dosis de N a la siembra sólo consiguen inhibir la fijación de N sin ningún beneficio adicional sobre el cultivo. En la región pampeana no parece ser necesario agregar pequeñas dosis de N a la siembra para cubrir las necesidades de N del cultivo hasta el establecimiento de la fijación simbiótica de N. El agregado de N en etapas avanzadas del ciclo del cultivo, si bien interfiere menos con la fijación de N, no produce incrementos en los rendimientos. Lo más recomendable en el manejo de la nutrición nitrogenada en el cultivo de soja es tratar de garantizar un adecuado establecimiento de la nodulación y fijación simbiótica de N.

Respecto a la relación insumo-producto: “Se consolida la tendencia positiva esperada a lo largo del 2009. En 2008, la relación era de 2.34 kg. de fertilizante fosfatado por cada kg. de soja, y hoy es de 1.15. Incluso se ha registrado una evolución del margen bruto en soja en lo que va del año, siendo de 348 a principios de 2009, y estando actualmente en 451”, agregó el Ing. Pablo Pussetto, Vicepresidente de Fertilizar.

Otro de los aspectos fundamentales para ser eficientes en la fertilización de soja es la interacción con los inoculantes, Ya que3 se demostró una clara sinergia entre ambas prácticas.

El Ing. Agr. Fernando Martínez, Jefe de la Agencia de Extensión Rural INTA Casilda sintetiza estos aspectos para la región núcleo “en fertilización en soja hay que considerar el balance de nutrientes, donde los principales son nitrógeno, fósforo, azufre y boro, y luego magnesio, calcio, zinc, entre otros. En este marco, la recomendación en fertilización a la siembra es, en campo propio, alcanzar y mantener 20 ppm de fósforo, y en azufre, mantener nivel de MO. En campos alquilados, recomendamos utilizar un arrancador con 10 kg/ha de P2O5 y 12 kg/ha de azufre”. Además agregó: “en nuestra zona, los umbrales de respuesta a la fertilización en soja varían en función del rendimiento objetivo. Para un alto rendimiento –de alrededor de 4.400 kg/ha-, los umbrales son 15 ppm de fósforo disponible y 11 ppm de azufre de sulfatos; y mientras que para un bajo rendimiento – 2.700 kg/ha- caen a 9 y 7 ppm respectivamente”.

Fuente: Fertilizar Asociación Civil

nov 6

El cierre de Agrotendencias hizo foco en el cultivo de soja. ¿Qué hacer con un mercado distorsionado y con altos volúmenes? La recomendación del panel: “aprovechar los buenos precios que tenemos ahora o bien esperar a vender fuera de cosecha”.

“Hace un ratito uno de los expositores dijo que lo único seguro es la soja. Pero ¿cuán seguro es?”, se preguntó Ernesto Liboreiro, del INAI, a cargo de moderar el último de los paneles, el dedicado a las oleaginosas, que formó parte del Seminario Agrotendencias 09.

Los oradores convocados para desarrollar el tema fueron Gustavo López, consultor de Agritrend, y Dante Romano, consultor privado de Alabern Fábrega. Ambos hicieron foco en lo que está sucediendo con la soja a nivel local y mundial.

López aseguró a los presentes que la producción mundial de granos y semillas oleaginosas se mantiene creciente, también el consumo se expande de la mano de la mayor demanda de alimentos y nuevos usos como los biocombustibles. Todo esto da cuenta de un horizonte de precios sostenidos para los próximos años, a pesar de los últimos vaivenes, y buenas perspectivas para los países proveedores de materias primas y productos elaborados.

En el mundo, el 76 % de las casi 900 millones de hectáreas que se están sembrando son cereales, el porcentaje restante son oleaginosas, con fuerte predominio de la soja. En la Argentina ocurre lo inverso. Las 20 millones de hectáreas que se van a sembrar con soja hablan del fuerte proceso de sojización en detrimento de los cereales.

Para esta nueva campaña, se espera que la oferta mundial de la oleaginosa sea récord, con el liderazgo de Estados Unidos y Brasil, en tercer lugar aparece Argentina con perspectivas de producción de 52,5 M de toneladas. “Si a esto uno lo piensa en términos de MERCOSUR, estaríamos en una cosecha global en torno a las 124 millones de hectáreas”, dijo el consultor.

“Cuando uno revisa las proyecciones del USDA en relación a la posición Argentina como oferente mundial de granos y oleaginosas vemos cómo, de un cuarto puesto en trigo y segundo en maíz, pasamos, en 2009/10, a niveles marginales en trigo – bajamos a un ranking 10 o 12 – y nos ubicamos terceros en maíz. Solamente en este contexto se mantiene el complejo sojero con un market share del 32 % mundial”, detalló López.

Sobre la demanda, el consultor recordó que los los importadores siguen siendo los Chinos y la UE en poroto, la UE y los países del sudeste asiático en harinas y China e India en materia de aceites. Los principales crushers del mundo, de acuerdo a su capacidad, son hoy China, USA y Argentina.

De cara a lo que viene, López mostró una foto de una soja nevada en Estados Unidos. “Perdón, pero esta imagen nos genera expectativas de mejores precios a los argentinos, ante una potencial caída de stocks”, dijo.

Y hacia allí se dirigió el tema: ¿qué pasará con los precios? Con la producción de oleaginosos en ascenso comienza la recomposición de las existencias. Habrá oferta limitada hasta el ingreso de Sudamérica, lo que permitiría precios estables del complejo al menos en el primer semestre. El permanente ajuste de la relación maíz / soja permite inferir mayor adhesión a la siembra próxima de USA hacia este cereal, en detrimento de los oleaginosos, por lo cual, pensando en un ciclo 2010 / 11 podríamos tener una nueva expectativas de mejores precios para el ciclo siguiente por menor oferta.

Cómo moverse en el mercado local
Pero fue Dante Romano el responsable de echar luz sobre lo que sucede a nivel local. “Lo que vemos en los mercados internacionales no siempre es lo que pasa acá”, dijo el consultor. “Las regulaciones comienzan a generar algunos cimbronazos”, agregó.

Es necesario tener en cuenta el condimento financiero que tienen los mercados de grano. “Los inversores cada vez más están queriendo invertir en commodities para cubrirse de la devaluación del dólar”, dijo Romano para agregar luego que la soja se quedó atrasada respecto del dólar y del resto de los commodities.

Cuidado porque podríamos estar volviendo a asistir a ese plusvalor de la soja, del tipo burbuja. Cuidado, porque si paran estos compradores financieros pueden aparecer los vendedores reales y bajar el precio”, alertó.

En el mercado local no se ve reflejado lo que pasa en el mundo. “A raíz de las intervenciones, los mercados están perdiendo eficiencia y generan pérdidas para quien tiene que vender estos productos”, sostuvo.

A continuación, el consultor detalló que se estaba pagando la soja con descuentos de hasta 100 pesos la tonelada. “Hoy encontramos que si tomamos el precio de mercado y el que dice el gobierno hay diferencias. Con un precio de mercado de 1016 $/tt, una paridad de exportación en 1022 y la capacidad de pago de las industrias en 1044, el disponible se veía 965 pesos, en MATBA 977 y ROFEX 980”.

Para Romano, el apetito por soja está empezando a menguar, porque hay muchos convenios ya hechos. Entonces, la recomendación es: “aprovecho los buenos precios que tenemos ahora o bien espero a vender fuera de cosecha. Pero debemos tener en cuenta que todos nos vamos a ver obligados a vender a cosecha con precios débiles por problemas financieros que acarreamos de una mala campaña anterior que se suma a la compra de insumos financiados a cosecha. El otro tema que influye en la necesidad de vender a cosecha y la falta de espalda es la ausencia de otro cultivo para vender. Sin trigo, no hay ingresos en diciembre”, enumeró.

Yo no dejaría de aprovechar la suba actual en los mercados internacionales. La distorsión del mercado ha llegado para quedarse y nos está aislando”, insistió Romano.

Cuidemos la fuerte presión de venta a cosecha en un contexto de mercado muy débil. La suba actual puede ser la antesala de un ajuste negativo por fuerte oferta. La fuerte venta en cosecha generará debilidad de precio. La demanda y otros elementos podrán empujar los precios luego, pero es potencial. Lo que se deba vender en cosecha, cubrirlo ahora. Lo que se pueda esperar para vender luego tiene chances de mejorar”, detalló el consultor.

nov 6

“En general, todas las cadenas agroalimentarias usan maíz, pero pocos siembran. Parece que los que toman las decisiones de siembra están escindidos de las necesidades. Esperemos que la fuerza de los hechos corrija esta situación”, dijo Juan Gear, en representación de MAIZAR, como moderador del panel sobre maíz en Agrotendencias 2009.

En ese sentido, se lamentó que “mientras en Estados Unidos la relación entre el área sojera y la de maíz es de 1 a 1 y en Brasil de 1 a 1,40, en nuestro país es de 6,5 a 1”.

De esta manera, Gear dio pie a las exposición de Richard O’ Meara, representante del USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos), quien repasó la relación que existe en los precios internacionales del trigo y el maíz, ya que el primero se utiliza en muchos países como grano forrajero.

También tuvo en cuenta cómo incide en los precios la producción de etanol, como biocombustible a base de maíz, como asimismo el impacto de la biotecnología.

En tanto, respecto del último acuerdo de precios con el Gobierno, Poullier opinó que “no es lo ideal pero ayuda antes que nada, es mejor que la situación de registros cerrados y por ahora el Ministerio de Agricultura lo está manejando bien”. Luego describió el modo en que baja nuestro país en el escalafón internacional de exportadores de maíz. “A mano de Brasil ya está tercero, a pesar de que Argentina debería exportar unas 20 tn de maíz”, señaló.

Desde una mirada internacional, O’ Meara reflejó que las importaciones de maíz no crecen mucho, sólo Medio Oriente es la región que tiene más movimiento. En ese escenario, Brasil se está expandiendo mucho por todas partes, un poco como respuesta a los problemas que ha tenido Argentina. Como sea, desde el punto de vista del maíz, ha crecido mucho el área maicera brasileña en los últimos años.

El especialista del USDA tuvo en cuenta que el gigante sudamericano exporta maíz transformado en producción animal, pero que también vende al exterior el grano, en un nivel que crece en importancia al punto de ser ya el segundo exportador mundial. Brasil se ha expandido mucho especialmente en los últimos 10 años.

En relación al área maicera de Estados Unidos, O’ Meara dijo que “entre los distintos cultivos, el rey seguirá siendo el maíz, pero también creció la soja en los últimos años. Sucedió que “los precios del cereal y de la oleaginosa se duplicaron en esta década. El gran perdedor ha sido el algodón”.

Explicó el disertante que los productores ganaderos están utilizando menos maíz para alimento animal, reemplazado por la harina de soja. Los stocks finales tienen que ver con esto. Sin embargo, el precio promedio ha bajado 17% este año. Por eso stock más bajos. Históricamente esto ocurre. Aunque también hay que tener en cuenta que la producción del etanol estimula precios altos, que impulsan la producción”.

En cuanto a las tendencias en rinde, O’ Meara destacó la “influencia de la biotecnología, que sigue siendo ascendente. Hay otras razones por cierto, pero esa pesa. Y en conjunto implican que el entorno o clima comercial sigue siendo imprevisible, todavía queda mucho para ver”.

Por otro lado, indicó que “la producción mundial de maíz, desde el punto de vista de Estados Unidos, se sigue manteniendo al ritmo del aumento de la producción de carne. Y debería continuar expandiéndose. También el uso para destilería crece progresivamente, en números que no son muy tenidos en cuenta pero aumentan”.

Qué pasa en la Argentina
Por su parte, Carlos Poullier, de Aacrea, indicó que “la relación stock-consumo de maíz en el mundo es hoy de 17 %, un nivel históricamente bajo. No ha crecido en tres años, lo cual es una noticia positiva”.

En cuanto al panorama local, reflejó la “caída de área de 45% en las dos últimas campañas. En la Zona Núcleo, donde se concentra la mayor cantidad de hectáreas, bajó 20%, pero en otras regiones la merma llegó hasta más del 50 %”.

En cuanto a la tendencia de los rindes de maíz, Poullier planteó dos escenarios, el más optimista, con un rinde promedio nacional de 7.500 kilos por hectárea, previendo una campaña de buenas lluvias. Eso representa una producción nacional de entre 13 y 14 millones de toneladas y un saldo exportable de entre 4 y 5 millones de toneladas. Esta menor oferta, salvo que haya rindes excepcionales, significa que
Argentina sigue perdiendo presencia internacional a pesar de que históricamente ocupó el segundo lugar.

Respecto de la estructura del consumo interno de maíz dijo que “el sector avícola es el que más creció y en los dos últimos años hubo una fuerte demanda del sector feedlotero

Se lamentó Poullier que esta “situación de mucha soja y poco maíz tiene un impacto sobre la cadena agropecuaria global que por ejemplo representa 570.000 fletes menos. Los resultados no son buenos, por este camino desaparece la cadena”.

Fuente: SAVIA Comunicación

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